Delincuentes armados asaltan vivienda en Fonseca durante la madrugada

Un grupo de al menos cinco hombres armados y encapuchados irrumpió en una casa del barrio Villa Jardín de Fonseca en la madrugada del 17 de abril, violentando una ventana para acceder. Las víctimas, incluyendo a Milton Figueroa Brito, fueron intimidadas y amordazadas mientras los delincuentes saqueaban la vivienda en busca de dinero. El robo ocurrió en medio del temor generado por un presunto paro armado que mantenía a los habitantes recluidos en sus hogares.
Fonseca despertó esta madrugada con la noticia de otro asalto que pone en alerta a la comunidad. Un grupo de delincuentes armados y con los rostros cubiertos ingresó por la fuerza a una vivienda ubicada en la calle 14 entre carreras 24 y 25 del barrio Villa Jardín, aprovechando las horas oscuras de la noche para cometer el robo.
El ataque fue violento desde el principio. Los asaltantes violentaron una de las ventanas, doblando los barrotes, para entrar a la casa donde dormía la familia. Al menos cinco hombres, todos portando armas de fuego, sorprendieron a los ocupantes mientras reposaban. Las víctimas fueron inmediatamente intimidadas, amordazadas y reducidas sin posibilidad de resistencia o de pedir ayuda.
Milton Figueroa Brito, conocido por trabajar como cambista de monedas extranjeras en Maicao, fue el principal afectado en este caso. Él y su familia vivieron momentos de angustia extrema mientras los delincuentes recorrían cada rincón de la casa. Los hombres revisaron habitaciones, muebles y pertenencias durante varios minutos, manteniendo a los residentes bajo control mediante amenazas constantes.
El objetivo de los asaltantes era claro: dinero. Lograron ubicar una suma que pertenecería al yerno del propietario, aunque el monto exacto no ha sido confirmado. Con el botín en mano, los delincuentes huyeron del lugar sin dejar pista alguna, aprovechando que las calles estaban solas a esa hora.
Este robo ha generado preocupación entre los habitantes de Fonseca, especialmente porque ocurrió en medio de un clima de tensión por el presunto paro armado que motivó a muchas familias a resguardarse temprano en sus casas. La situación contrasta de manera irónica: la gente buscaba protección en sus hogares, pero precisamente allí fueron víctimas de la delincuencia.
Las autoridades ya fueron alertadas y adelantan las investigaciones para encontrar a los responsables. Las esperanzas están puestas en que la comunidad colabore con información y que el análisis de evidencia lleve a resultados concretos en este caso que nuevamente muestra la vulnerabilidad de los habitantes en la región.
Fuente original: La Guajira Hoy

