Del museo del narcotráfico al cuidado infantil: la mansión de Escobar tendrá una nueva misión social
La antigua Casa Museo de Pablo Escobar en Medellín, avaluada en más de 6.000 millones de pesos, será entregada a una fundación dedicada a la protección de niños y adolescentes. Una sentencia judicial de mayo confirmó que la propiedad fue adquirida con dineros del narcotráfico y ordenó su paso al Estado. El cambio de uso responde a la estrategia "Bienes que Transforman" de la SAE, que reasigna propiedades incautadas del crimen para financiar proyectos sociales de alto impacto.
Medellín cierra un capítulo incómodo de su historia. La mansión donde durante años funcionó la Casa Museo de Pablo Escobar, ubicada en Las Palmas en la Loma del Indio, dejará de glorificar la violencia para convertirse en un espacio dedicado al bienestar de la niñez y la adolescencia. La decisión judicial que materializa este giro es contundente: la propiedad, avaluada en más de 6.000 millones de pesos, nunca debió estar en manos privadas porque fue financiada con dinero del narcotráfico.
Una sentencia del Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado en Extinción de Dominio de Medellín, dictada el 20 de mayo, confirmó lo que muchos sabían: el inmueble pertenecía al Estado desde su origen. La Sociedad de Activos Especiales (SAE) anunció que entregará este terreno a una fundación nacional que se dedica al cuidado, protección y desarrollo integral de menores de edad. Con esto se despoja de derechos comerciales a los familiares del capo que la administraban.
Antes de ser demolida en 2023 por autoridades del Distrito, la mansión era un destino turístico macabro. Roberto Escobar, hermano del criminal, la administraba como un museo que exhibía carros baleados, piezas de la avioneta de la Hacienda Nápoles y escondites secretos. Aunque atraía visitantes extranjeros, el lugar se convirtió en un símbolo rechazado institucionalmente por glorificar la violencia y causar más dolor a una ciudad que ya sufrió demasiado.
El proyecto encaja en la estrategia nacional "Bienes que Transforman", un programa de la SAE que toma propiedades incautadas del crimen organizado y las destina a iniciativas de alto impacto social. El vicepresidente de la entidad fue claro en su visión del cambio: "De la exaltación de la violencia a la promoción y cuidado de nuestros niños y adolescentes. Esa es la historia de la Casa Museo Pablo Escobar. De sembrar violencia y muerte, que es lo que significa nuestro pasado, vamos a pasar a un sitio que cuida, promueve y siembra las sonrisas del futuro".
Por ahora, la SAE no ha revelado el cronograma de entrega ni el nombre específico de la fundación beneficiaria. Medellín espera conocer los detalles de cómo este terreno mancillado por el narcotráfico se transformará en un instrumento para proteger a quienes merecen un futuro lejos de la violencia.
Fuente original: Hora 13 Noticias

