Del disfraz al Senado: cómo 'Elefante Blanco' ganó una curul denunciando obras abandonadas

Luis Carlos Rúa Sánchez, el activista digital que durante años se disfrazó de elefante para denunciar obras públicas inconclusas en redes sociales, logró una de las sorpresas electorales del 8 de marzo al obtener 121.000 votos y un escaño en el Senado por la Alianza Verde. El personaje se hizo viral documentando proyectos de infraestructura con presuntos sobrecostos y abandono en distintas regiones del país. Ahora, como senador, plantea enfocarse en vigilancia del gasto público y regulación de proyectos de infraestructura.
Cuando Luis Carlos Rúa Sánchez decidió presentarse como candidato al Senado, puso fin a años de incógnita. Detrás del personaje de 'Elefante Blanco', el activista digital que ganó notoriedad en redes sociales denunciando obras públicas inconclusas, estaba un ingeniero industrial egresado de la Universidad Tecnológica de Pereira. En las elecciones legislativas del 8 de marzo de 2026, su candidatura se convirtió en una de las sorpresas de la jornada: obtuvo 121.000 votos suficientes para asegurar una curul en el Senado en la lista de la Alianza Verde para el periodo 2026-2030.
El personaje comenzó a circular en redes sociales alrededor de 2021. En esos videos, un hombre disfrazado de elefante recorría el país documentando proyectos de infraestructura que habían quedado a mitad de camino o convertidos en grandes gastos sin utilidad. Uno de sus primeros casos fue la llamada 'Vía de la Prosperidad' en el Magdalena, obra que arrancó en 2012 pero solo logró pavimentar 18 de los 52 kilómetros planeados. El nombre del personaje hacía referencia directa al término "elefante blanco", usado en Colombia para describir exactamente eso: dinero público invertido en proyectos que nunca terminan o no sirven para nada.
Durante años, Rúa mantuvo su identidad en secreto. Según explicó, el anonimato era su forma de protegerse mientras realizaba estas denuncias sobre presuntas irregularidades en obras públicas. También trabajó como contratista y asesor legislativo, experiencia que probablemente le dio herramientas para identificar los problemas. Sin embargo, sus denuncias le generaron amenazas y conflictos laborales. Solo cuando decidió lanzar su candidatura oficial, la identidad del activista salió a la luz.
Sus videos acumularon millones de visualizaciones y lo convirtieron en una figura reconocida en las luchas ciudadanas contra la corrupción. La campaña al Senado aprovechó esa imagen: mantuvo el uso del disfraz como símbolo de su batalla contra los elefantes blancos del país. Ahora, como senador electo, Rúa ha señalado que su trabajo se enfocará en vigilancia del gasto público y seguimiento a proyectos de infraestructura para prevenir irregularidades. Entre sus propuestas está una ley sobre acueductos que saque estos servicios de lo que él llama "el amaño de políticos", una ley para regular peajes con parámetros mínimos de distancia entre casetas, y otra sobre diseño geométrico vial que garantice que las nuevas vías cumplan estándares de seguridad reales.
Fuente original: Portafolio - Economía