Defensoría pide bajar la temperatura: frene la violencia política antes de que vote Colombia

Con las elecciones presidenciales a la puerta, la Defensoría del Pueblo advierte sobre el incremento de violencia en manifestaciones relacionadas con el proceso electoral. De 161 eventos monitoreados entre enero y junio, el 36 por ciento registró conflictos que afectaron la circulación, infraestructura y hasta la integridad física de personas. La defensora Iris Marín hace un llamado urgente a candidatos, gobierno y líderes políticos para frenar discursos incendiarios y acusaciones sin prueba sobre fraude electoral.
Con Colombia lista para ir a las urnas este domingo 21 de junio en la segunda vuelta presidencial, la Defensoría del Pueblo levanta la voz de alerta. El mensaje es claro y urgente: hay que bajar el tono antes de que la tensión política se descontrole. La defensora Iris Marín advierte que el país necesita frenar los discursos que inciten a la violencia y las falsas acusaciones sobre resultados electorales, porque el riesgo de que todo se salga de las manos es real.
Durante estos meses previos a la votación, Colombia ha visto crecer las manifestaciones y movilizaciones sociales. Aunque Marín reconoce que "estas expresiones constituyen formas legítimas de participación ciudadana y el ejercicio de los derechos a la libertad de expresión, reunión y protesta pacífica", la realidad sobre el terreno pinta un panorama mixto. La Defensoría hizo seguimiento a 161 eventos de manifestación y movilización social relacionados con el proceso electoral en Bogotá y 71 municipios de 26 departamentos del país entre el 1 de enero y el 11 de junio. De esos, el 64 por ciento transcurrió en paz, pero el 36 por ciento restante dejó heridas: afectaciones a la circulación, daños a infraestructura pública o privada, y en algunos casos agresiones contra personas.
El cuadro se complica cuando se observa el tipo de discurso que ha dominado la campaña. Según la defensora, hay "discursos estigmatizantes, actos de difamación, expresiones discriminatorias, violencia digital y afirmaciones públicas sobre posible fraude electoral" sin que haya sustento para ello. Por eso hizo un llamado directo a candidatos presidenciales, al presidente de la República, a las autoridades y a los líderes políticos: necesitan "promover mensajes orientados al respeto por la diferencia, la convivencia pacífica y la confianza en las instituciones democráticas". También pidió "desincentivar cualquier forma de violencia o estigmatización y evitar afirmaciones sobre posibles fraudes electorales sin sustento probatorio".
Lo que está en juego va más allá de una elección. Marín advierte que Colombia está en una coyuntura frágil donde la democracia y las posturas radicales están separadas por una línea delgada que podría romperse. Por eso ha comprometido a la Defensoría a ejercer "todas sus funciones en favor de un proceso democrático libre y en paz, para nuestro país, basado en el pleno respeto de los derechos humanos de todas las personas que participan en el mismo". El mensaje es para todos: si queremos que el domingo 21 transcurra sin sobresaltos, ahora es el momento de bajar revoluciones.
Fuente original: La FM - Colombia


