Defensora advierte sobre interferencia de grupos armados pero confía en elecciones tranquilas

La defensora del pueblo, Iris Marín, reportó 40 incidentes de posible interferencia de grupos armados en zonas específicas del país, principalmente en el suroccidente, aunque aclaró que estos hechos son puntuales y no están necesariamente ligados a los resultados electorales. Rechazó categóricamente las especulaciones sobre fraude electoral, argumentando que el sistema electoral colombiano cuenta con mecanismos sólidos de control y monitoreo. La funcionaria hizo un llamado a evitar información no verificada y enfatizó la importancia de que los líderes políticos emitan mensajes de tranquilidad para garantizar una jornada pacífica.
Con pocas horas para que los colombianos acudan a las urnas, la defensora del pueblo Iris Marín salió al paso de las preocupaciones sobre seguridad electoral. En una entrevista en La FM Fin de Semana, dejó claro que aunque existen factores de riesgo identificados, confía en que la votación será tranquila. Marín reconoció que su entidad ha documentado alertas previas al día de elecciones, pero insistió en que se espera un desarrollo en calma del proceso.
Sobre el terreno, la defensora fue precisa: se han registrado 40 incidentes de posible interferencia de grupos armados, que van desde proselitismo hasta restricciones a comunidades. Sin embargo, enfatizó que "estos 40 incidentes son puntuales y se presentan en algunos departamentos del país únicamente". Los casos se han concentrado principalmente en el suroccidente, aunque también hay reportes en regiones del norte. Marín aclaró que la Defensoría mantiene monitoreo permanente desde una alerta temprana electoral decretada en octubre del año anterior, complementada con informes de seguimiento realizados en febrero.
Un punto crucial en su análisis fue descartar que la interferencia de grupos armados determine directamente los resultados. "No hay necesariamente una correlación entre la incidencia de los actores armados y la determinación del voto", afirmó, reiterando su confianza en que el voto seguirá siendo libre. También reconoció que las protestas y manifestaciones aumentaron durante el proceso electoral, aunque aclaró que "la mayoría de ellas se han llevado en calma", con solo "hechos puntuales" que escapan a la naturaleza pacífica.
En cuanto al fantasma del fraude, Marín fue contundente: "No tenemos elementos objetivos para suponer que hay un posible fraude o una posible intención de fraude". Destacó la solidez del sistema electoral colombiano, que ha demostrado "una suficiencia técnica" en procesos anteriores. El sistema, explicó, cuenta con múltiples capas de control: monitoreo ciudadano, testigos electorales, partidos políticos y organismos de control que actúan como pesos y contrapesos.
La defensora hizo un llamado directo a la responsabilidad de los líderes políticos. Criticó la difusión de información no verificada y señaló que "hemos invitado a los candidatos y al presidente a no generar falsas alarmas alrededor del fraude". Cualquier inquietud, aclaró, debe tramitarse "por las vías institucionales". Sobre lo que ocurra después de conocidos los resultados, Marín consideró probable que haya manifestaciones en las calles, pero no ve esto como señal de riesgo inminente. Según su balance, "más del 65% de estas manifestaciones son completamente pacíficas", y la posibilidad de que escalen a violencia es "marginal". Todo dependerá, concluyó, de que los líderes emitan "mensajes de tranquilidad".
Fuente original: La FM - Colombia


