Debate presidencial en primera vuelta: candidatos chocan por número de participantes y tema de seguridad

El senador Iván Cepeda lanzó un reto para debatir con Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, pero las negociaciones se atascan en dos puntos: la campaña de Cepeda quiere solo tres participantes mientras sus contrincantes exigen incluir a Fajardo y Claudia, y hay desacuerdo sobre cuánto espacio dedicar a seguridad, tema que Cepeda parece preferir limitar. Sin estos acuerdos, el debate podría no realizarse antes de la primera vuelta.
La posibilidad de un debate presidencial en la primera vuelta enfrenta un túnel cada vez más oscuro. Todo comenzó cuando el senador y candidato oficialista Iván Cepeda desafió públicamente a Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella a un encuentro cara a cara. Los dos candidatos de oposición aceptaron rápidamente, aunque con criticas agrias. Valencia pidió que fuera inmediato y centrado en la "Paz Total" y seguridad, mientras De la Espriella acusó a Cepeda de "disfrazarse de valiente" solo por presión electoral.
Ahí es donde la cosa se tuerce. Desde la campaña de Cepeda plantean un debate abierto, posiblemente regional, con periodistas locales y un moderador independiente. Suena razonable hasta aquí. Pero los detalles revelan las fisuras reales. Cepeda quiere que participe únicamente él contra Valencia y De la Espriella, a quienes agrupa como ultraderecha. El problema es obvio: eso lo pone en minoría numérica, haciéndolo ver como acorralado. Valencia y De la Espriella, conscientes de esto, ahora piden que también asistan Gustavo Fajardo y Claudia López. Es un pulso de poder disfrazado de democracia.
Pero el verdadero cuello de botella está en los temas. Cepeda prefiere evitar o minimizar la seguridad (limitándola a una o dos preguntas), un asunto que sus contendores consideran fundamental. Valencia y De la Espriella insisten en que la seguridad es el tema más relevante del país y que Cepeda debe responder ampliamente al respecto. Es el punto más delicado: hablar mucho de seguridad jugaría en contra del oficialismo, y ambos lados lo saben.
Estos dos escollos, el número de participantes y la amplitud del debate sobre seguridad, son los que los equipos tendrán que resolver en las próximas horas o días. Si no llegan a un acuerdo, colombianos y colombianas podrían quedarse sin el debate presidencial antes de que voten en primera vuelta. Mientras tanto, Valencia y De la Espriella mantienen la presión pública, acusando a Cepeda de dilatar las negociaciones y de huir del debate. Cepeda aún no ha respondido directamente a estos cuestionamientos.
Fuente original: La FM - Colombia