De la Espriella ya suma cuatro partidos de apoyo en el Congreso, pero le falta mayoría

Cambio Radical se declaró partido de gobierno esta semana, uniéndose al Centro Democrático, Salvación Nacional y Creemos para respaldar al próximo mandatario. Con estos apoyos, De la Espriella tendría alrededor del 30 por ciento de los votos en el Congreso, unos 87 congresistas de 285. Sin embargo, aún está lejos de tener las mayorías aseguradas y necesitará negociar con liberales, conservadores y otros sectores para aprobar sus reformas.
La ironía de la política colombiana volvió a golpear las puertas de Abelardo de la Espriella. Apenas una semana después de su triunfo electoral, aquellos "de siempre" a los que criticó durante la campaña ya estaban tocando. Este jueves Cambio Radical anunció oficialmente que será partido de gobierno, sumándose a una coalición que ya integraban el Centro Democrático, Salvación Nacional y Creemos. El mensaje del partido fue claro: respaldará las reformas e iniciativas presidenciales desde el próximo 20 de julio, enfocándose en recuperar el rumbo del país, fortalecer instituciones y trabajar en seguridad, crecimiento económico y bienestar social.
Enrique Vargas Lleras, codirector de Cambio Radical, ya había adelantado esta decisión semanas atrás. Según él, "El programa de campaña del doctor Abelardo, recoge integralmente las principales banderas de Germán Vargas, especialmente en lo que tiene que tiene que ver con orden público, salud, desarrollo territorial, vivienda y toda su política social. Acá hay un compromiso ideológico". Con esta declaración, legitimaba el respaldo de su partido a un candidato que en campaña prometía gobernar sin la política tradicional.
Los números preliminares muestran un cuadro todavía frágil para el nuevo gobierno. En el Senado, De la Espriella podría contar con alrededor de 28 votos confirmados: 17 del Centro Democrático, siete de Cambio Radical y cuatro de Salvación Nacional. Si se suman apoyos del Mira y otros partidos, la cifra podría trepar a 33, pero aún lejos del quórum necesario. En la Cámara de Representantes el panorama es similar: rondaría 54 curules entre Centro Democrático (31), Cambio Radical (10), Salvación Nacional (2) y Creemos (2). Hay votos adicionales menos seguros que podrían venir del Partido Conservador, la U e incluso algunos liberales cercanos al excongresista Mauricio Gómez Amín.
En total, De la Espriella cuenta con el apoyo de aproximadamente 87 congresistas de un total de 285, lo que representa cerca del 30 por ciento del Congreso. Es una base inicial considerable apenas una semana después de ganar la presidencia, pero apenas un primer paso en un escenario político altamente fragmentado y lleno de incertidumbres.
El verdadero reto está por venir. Para convertir sus promesas de campaña en leyes, el presidente electo necesitará construir puentes con sectores independientes de liberales, conservadores y la U. Durante la campaña insistió en gobernar sin depender de la política tradicional, pero la realidad del Congreso no perdona promesas. Desde el 20 de julio, De la Espriella deberá aprender a negociar con la misma clase política que criticó, porque sin esos acuerdos sus reformas quedarán solo en papel.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

