De la Espriella toma posesión como presidente con discurso confrontacional contra el gobierno saliente

El pabellón 5 de Corferias fue escenario de la acreditación oficial de Abelardo De la Espriella como presidente electo y José Manuel Restrepo como vicepresidente para el período 2026-2030. Con 12.960.166 votos frente a los 12.708.312 de Iván Cepeda, De la Espriella pronunció un discurso cargado de críticas al gobierno Petro, anunció el fin de la "paz total" y dio un mes a grupos armados ilegales para someterse a la justicia. El evento, que pretendía ser institucional, se desbordó en militancia política y emotividad familiar.
Corferias volvió a ser el escenario donde se respira poder político en Bogotá. Esta vez, en el pabellón 5, quedó sellada formalmente la acreditación de Abelardo De la Espriella como presidente electo y José Manuel Restrepo como vicepresidente para los próximos cuatro años. Lo que el Consejo Nacional Electoral había planeado como un acto estrictamente institucional terminó siendo algo más: una mezcla de ceremonial solemne, militancia política y emotividad familiar que desbordó los márgenes formales.
Desde la mañana, el flujo de gente, credenciales y cámaras de televisión dio el ritmo a la jornada. Cuando los magistrados del CNE, encabezados por Cristian Quiroz, junto al registrador nacional Hernán Penagos, entregaron las credenciales en el centro del escenario, el resultado de las elecciones quedó en firme: De la Espriella obtuvo 12.960.166 votos frente a los 12.708.312 de Iván Cepeda. Para muchos en el auditorio, ese resultado era la materialización de una historia sorprendente. Hace apenas dos años, el abogado De la Espriella empezaba a construir su movimiento "Defensores de la Patria", que hoy lo lleva a la Casa de Nariño.
En primera fila estaban los suyos: Ana Lucía Pineda, su esposa acompañada de sus hijos, y sus padres, Abelardo De la Espriella Juris y María Eugenia Otero. El padre del presidente electo no dejó pasar la oportunidad para expresar su gratitud. En diálogo con EL COLOMBIANO minutos antes de que iniciara el acto, Juris agradeció el respaldo de Antioquia y Medellín, que sumaron 1.241.124 votos. "Ese respaldo de Antioquia lo recibimos también con una materialización de nuestros antepasados que emigraron a la Costa, y que hoy ven que uno de sus descendientes llegó a la Presidencia de Colombia por el respaldo de ese pueblo valiente de Antioquia, a quien nunca olvidaremos", dijo.
Cuando Abelardo tomó la palabra, la temperatura emocional del recinto cambió al instante. La gente gritaba "presidente, presidente" y levantaba sus celulares para transmitir en directo por TikTok e Instagram. No todo fue solemnidad: mientras hablaba desde el atril, alguien desde la audiencia le gritó "Junior tu papá", una referencia al equipo de fútbol del que es hincha. De la Espriella mantuvo su tono confrontacional sin detenerse. "Después de padecer el desgobierno, los abusos y la desgobernanza, Colombia supo reponerse", afirmó, generando una ola de aplausos.
Su discurso fue una arremetida contra el gobierno saliente. Lanzó un ultimátum a los grupos armados ilegales: "Disponen de un mes para organizar su sometimiento. En mi gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables, como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin". Fue especialmente crítico con la política de "paz total" del gobierno Petro. "La convivencia del actual gobierno con el crimen organizado es asqueante y vergonzosa. En la era del 'Tigre' se acabó la impunidad: solo prevalecerá el imperio de la ley", sostuvo.
Sin mencionar por su nombre a Iván Cepeda, su rival electoral, De la Espriella insistió en que el candidato del oficialismo tenía "el apoyo del régimen, el respaldo de los terroristas, la financiación de los grandes y oscuros contratistas del estado volcados a su favor y el impulso de los compradores de votos de siempre". En contraste, dijo que él solo tenía "a Dios y a un pueblo exasperado por la opresión y decidido a no perder definitivamente su libertad". Para reforzar su mensaje, recurrió a comparaciones épicas: "La determinación de un pueblo libre vale infinitamente más que cualquier maquinaria".
Hacia el final, intentó moderar el tono. Habló de que Colombia había logrado "romper una tendencia observada" en países latinoamericanos gobernados por lo que llamó "corrientes asociadas al llamado socialismo del siglo XXI", algo que otros países no lograron. Cerró con un llamado a la unidad nacional: "En estas elecciones no hubo vencedores ni vencidos". El cierre estuvo marcado por gritos de "viva Cristo Rey" que provocaron aplausos de pie mientras las cámaras nacionales e internacionales capturaban cada momento.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



