De la Espriella gana las elecciones: triunfa la propuesta de libertad y empleo sobre el legado Petro
Colombia eligió a Abelardo de la Espriella en unos comicios que el sector agropecuario considera un punto de quiebre frente a la administración anterior. FEDEGÁN, el gremio ganadero, ve en este resultado la posibilidad de revertir lo que califica como años de abandono del campo, desempleo y crisis fiscal. La organización electoral fue considerada confiable a pesar de los cuestionamientos del gobierno saliente.
El país cerró una página electoral tensa que dejó en evidencia dos visiones completamente distintas sobre el rumbo que debe seguir Colombia. Abelardo de la Espriella resultó electo presidente en unos comicios donde, según quienes lo apoyan, prevalecieron las propuestas de libertad y justicia por encima de otras opciones políticas. A pesar de los ataques que enfrentó durante la campaña y de los cuestionamientos posteriores sobre la validez de las elecciones, la victoria llegó con un respaldo que sectores como el agropecuario interpretan como un mandato de cambio.
Lo que quedó claro en estas elecciones es que ganaron propuestas concretas: libertad para emprender, justicia que castigue efectivamente el delito, una economía que genere más empleos que subsidios, y seguridad como responsabilidad fundamental del Estado. Estos eran los pilares en los que se sostenía la campaña que llevó a De la Espriella a la presidencia, en contraste con el balance que hace el gremio ganadero de los años anteriores.
FEDEGÁN, representante de los ganaderos colombianos, no espera pasivamente. Ya prepara un documento que entregarán al nuevo presidente donde exponen tanto las promesas incumplidas del gobierno anterior como sus expectativas y propuestas de colaboración. El sector agropecuario apunta particularmente al abandono del campo: tierras entregadas sin crédito, sin asistencia técnica, sin educación ni salud, y sin vías que permitan sacar la producción. El campo, dice el gremio, es donde debe empezar la verdadera recuperación del país.
Las expectativas que rodean este cambio de gobierno son proporcionales al balance negativo que hace el sector sobre la administración saliente: crisis en la salud, problemas fiscales profundos, desmantelamiento de la industria minero energética, desmoralización de la Fuerza Pública, e inseguridad en niveles que preocupan a los colombianos. Para FEDEGÁN, revertir esto no es un asunto menor.
Pero el gremio es claro en algo: un milagro económico y social no cae del cielo. Requiere un liderazgo que convoque a los mejores talentos del país y que logre que toda la población se sienta parte de la construcción de esa visión. Por eso, más allá de la celebración electoral, el reto ahora es pasar de las palabras a la acción. El campo espera resultados concretos: empleo, inversión, seguridad y oportunidades reales. El nuevo gobierno tiene la confianza del sector agropecuario, pero esa confianza tiene fecha de vencimiento: dependerá de lo que haga en los próximos meses.
Fuente original: Minuto30

