De la Espriella gana la presidencia con más de 12 millones de votos y cierra el ciclo del petrismo

Abelardo de la Espriella se convierte en el nuevo presidente electo de Colombia tras vencer a Iván Cepeda con una ventaja de apenas 302 mil votos en una contienda cerrada. El abogado sin experiencia en cargos públicos logró capitalizar el desgaste del gobierno de Gustavo Petro con un discurso de mano dura y seguridad. Se posesionará el 7 de agosto y ha anunciado que firmará 90 decretos iniciales enfocados en seguridad, economía y empleo.
Abelardo de la Espriella es ahora el presidente electo de Colombia. Con más de 12 millones de votos, el abogado de origen penalista venció a Iván Cepeda, candidato del gobierno Petro, en una segunda vuelta que tuvo al país en vilo hasta el final. Con el 98 por ciento de las mesas escrutadas, De la Espriella logró 12.842 votos frente a los 12.464.042 de su rival. La diferencia fue de apenas 302.637 sufragios en lo que probablemente fue la elección presidencial más cerrada de los últimos años. El resultado marca un giro político contundente que cierra el ciclo del petrismo en la Casa de Nariño.
Lo que muchos no vieron venir fue cómo alguien sin experiencia en la administración pública logró ganarle a una máquina estatal completa. Hasta antes de la primera vuelta, Iván Cepeda era el favorito. Contaba con toda la movilización del Estado y un presidente que hizo campaña sin pausas hasta el último momento. Pero cuando Cepeda desconoció los resultados de la primera vuelta, el 31 de mayo, sus equivocaciones comenzaron. Luego vino el tema de la camiseta de la Selección Colombia: al cuestionarla públicamente, solo logró que De la Espriella y sus seguidores la usaran más, incluso desafiando una prohibición judicial. Cada decisión de la justicia en contra de la campaña de De la Espriella terminó siendo combustible para movilizar más gente. Cuando le prohibieron el eslogan "Firmes por la Patria", él lo usó aún más. Cuando la Corte Constitucional revocó la decisión, la narrativa ya estaba establecida.
De la Espriella supo aprovechar otros momentos clave. El 3 de junio recibió el apoyo del presidente estadounidense Donald Trump, lo que generó fervor entre sus seguidores. José Manuel Restrepo, su fórmula vicepresidencial, fue crucial para tender puentes con votantes del centro político. La campaña se enfocó en primera vuelta no en vencer a Cepeda, sino a Paloma Valencia, montando una narrativa de "los nunca" contra "los de siempre". Esa estrategia dio resultado y Valencia se desplomó en las encuestas mientras De la Espriella subía.
El candidato anunció su participación tarde en el proceso. "Hace años le dije al país que solo entraría en la política en un caso extremo. Ese momento ha llegado. Colombia vive hoy sus horas más oscuras", expresó el 16 de julio de 2025. Agregó entonces una frase que se convertiría en lema de su campaña: "Un hombre no puede escapar de su destino". Su trayectoria fue heterodoxa: abogado penalista que representó desde el empresario Álex Saab hasta la víctima Natalia Ponce de León, además de empresario con su marca De la Espriella Style.
Instituciones nacionales e internacionales vigilaron todo el proceso. La Registraduría, el Consejo Nacional Electoral, observadores de la Unión Europea, la OEA y Estados Unidos estuvieron presentes. El presidente Petro aclaró que reconocería el escrutinio oficial, hecho por jueces y notarios. "Le haré caso a los jueces", dijo. En la primera vuelta, la coincidencia entre el preconteo y el escrutinio fue del 99.94 por ciento.
Hubo múltiples desafíos a la candidatura. Un grupo de académicos y exmagistrados cuestionó su ciudadanía estadounidense por posibles conflictos de interés. Se presentó una demanda ante el CNE para tumbar su candidatura, pero fue desestimada. También enfrentó cuestionamientos sobre las firmas de apoyo: entregó más de 5 millones, pero solo se avalaron cerca de 2 millones. A pesar de esto, cumplió con el mínimo requerido.
De la Espriella se posesionará el 7 de agosto para el periodo 2026-2030. Ha anunciado que desde su primer día firmará 90 decretos relacionados con seguridad, economía, salud, recorte estatal, generación de empleo y educación. La intención es que mientras su equipo construye la agenda legislativa en el Congreso, esos decretos iniciales marquen la dirección que tomará el país en los próximos años.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



