De la Espriella cierra puertas a partidos tradicionales en su carrera presidencial

El candidato presidencial Abelardo de la Espriella rechaza públicamente el apoyo de los partidos tradicionales, buscando consolidar su imagen de outsider político ajeno a la "vieja política". Aunque cambió su tono después de que Paloma Valencia e Iván Cepeda ganaran visibilidad, analistas advierten que esta estrategia puede favorecer más a Valencia, quien sí recibe a los partidos. El movimiento recuerda la estrategia de Rodolfo Hernández en 2022 y podría llevarlo a segunda vuelta, pero complicaría negociaciones futuras.
Abelardo de la Espriella sigue endureciendo su discurso contra la estructura política tradicional colombiana. En redes sociales lanzó un mensaje directo al Partido de la U: "Los de siempre se juntan: el partido de (Juan Manuel) Santos, el que fue partido de gobierno de Petro, deshojando margaritas", dijo De la Espriella. Luego fue más contundente: "Se las pongo fácil: conmigo no cuenten. No acepto el apoyo de la politiquería de los de siempre; mi alianza es con el pueblo, y las puertas de Defensores de la Patria están abiertas para todos los ciudadanos que no hayan pactado como enemigos de Colombia".
La estrategia cambió desde que Valencia e Iván Cepeda ganaron peso en la carrera. El candidato cordobés ahora insiste en que representa a los "nunca", es decir, a quienes nunca han gobernado ni defraudado al país. En respuesta a un mensaje del expresidente Álvaro Uribe que pedía unidad entre candidatos de derecha, De la Espriella enfatizó: "Yo represento a los que nunca hemos gobernado y nunca hemos defraudado al Pueblo".
Este rechazo a los partidos no es nuevo en la política electoral colombiana. Rodolfo Hernández usó una narrativa similar en 2022 y logró llegar a segunda vuelta con ese fervor antisistema. Los analistas notan que De la Espriella sigue el mismo camino: posicionarse como un outsider, alguien que viene de afuera para limpiar la "vieja política" que muchos ciudadanos ven con desconfianza.
Pero hay un problema: esta estrategia podría beneficiar más a Paloma Valencia. Mientras De la Espriella cierra puertas, Valencia las abre, lo que significa que los políticos de los partidos tradicionales que no apoyen a Iván Cepeda terminarían llegando solos a su campaña. Un miembro de uno de esos partidos lo explicó así: los políticos van detrás de donde está la gente, no al revés. Si la gente se va con De la Espriella, los partidos pierden opciones.
Daniel Yepes Naranjo, politólogo especializado en Comunicación Política, cree que el cálculo de De la Espriella es más táctico: llegar a segunda vuelta antes que Valencia, evitando el costo político de apoyarse en partidos tradicionales en primera vuelta, y luego negociar en condiciones "más baratas" en la segunda ronda. Yann Basset, doctor en Ciencia Política de la Universidad del Rosario, coincide: "Este rechazo de los partidos tradicionales apunta a un posicionamiento parecido al que fue el de Rodolfo Hernández en 2022. Se trata de aparecer como un outsider, un político alejado de la política clásica de los partidos, alguien que viene de afuera para contrarrestar las costumbres políticas que se ven de manera desfavorable".
Sin embargo, Basset advierte que esto tiene sus riesgos. De la Espriella podría tener tentaciones de gobernar sin el Congreso, y su falta de experiencia en política es preocupante. Para los congresistas que mueven los partidos, es más predecible negociar con Valencia o incluso con Cepeda que con alguien tan nuevo en el juego político.
Juan Felipe Suescún, consultor político, ve la cosa diferente: el rechazo de De la Espriella no es una apuesta valiente, sino una necesidad. Los partidos tradicionales ya estaban migrando hacia Paloma desde antes de las elecciones del 8 de marzo, cuando ella ganó la consulta conservadora. De la Espriella se adelantó a cerrar puertas que ya le cerraban. Pero Suescún también señala una contradicción: el candidato dijo estar dispuesto a apoyar a quienquiera que compita contra Cepeda, y los partidos tradicionales podrían hacerlo. Entonces, ¿por qué rechazarlos?
Con más de un mes y medio para la primera vuelta, queda por ver si De la Espriella logra convertir este rechazo a la vieja política en votos suficientes para meterse a segunda vuelta. La carrera aún tiene muchos giros por delante.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

