De La Espriella cierra campaña en Buga con llamado a la unidad, pero denuncia irregularidades electorales

Abelardo De La Espriella cerró su campaña presidencial en Buga pidiendo reconciliación nacional y gobernar sin distinciones políticas. Sin embargo, también cuestionó la transparencia del proceso electoral en varias regiones, denunciando resultados atípicos, intimidación y prácticas de coacción en municipios del Pacífico y Nariño. El candidato además acusó al gobernador nariñense de intervención indebida y responsabilizó a grupos armados ilegales de afectar el normal desarrollo de las votaciones.
En el municipio de Buga, Abelardo De La Espriella marcó el final de su campaña presidencial con un mensaje que mezcló esperanza y preocupación por el estado de la democracia colombiana. El candidato aprovechó la jornada para llamar a la reconciliación nacional e insistir en que, de llegar a la Presidencia, gobernaría pensando en todos los ciudadanos sin importar sus preferencias electorales.
Durante su intervención, De La Espriella señaló que había elevado una oración ante el Señor de los Milagros de Buga pidiendo "sabiduría para ser presidente de todos los colombianos y no únicamente de quienes voten por mí". Con estas palabras buscó enfatizar su intención de superar la polarización política que ha marcado el país en los últimos años.
No obstante, el cierre de campaña no fue solo un discurso de unidad. El aspirante presidencial también aprovechó para denunciar lo que considera irregularidades en el proceso electoral. Aseguró que en varios territorios, especialmente en municipios del Pacífico colombiano y en zonas de Nariño, se han registrado resultados atípicos que levantarían dudas sobre la transparencia de la votación. Específicamente mencionó municipios como Mosquera, Roberto Payán, Tumaco, Timbiquí, Guapi y López de Micay, así como localidades de la cordillera nariñense como Taminango, Policarpa y Ricaurte.
De La Espriella también dirigió críticas hacia el gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, a quien acusó de intervención indebida en política y de ejercer presiones sobre autoridades locales y ciudadanos. Además, responsabilizó a grupos armados ilegales presentes en el Cauca y Nariño de generar temor durante el proceso electoral, advirtiendo que de asumir la presidencia adoptaría medidas contundentes contra estas estructuras.
Entre sus denuncias más graves, el candidato mencionó presuntas prácticas de coacción en comunidades donde grupos armados estarían obligando a ciudadanos a fotografiar su tarjetón marcado como prueba de su voto, con el propósito de ejercer control territorial. Estas afirmaciones generaron controversia por el tono utilizado al referirse a las medidas que implementaría contra estas organizaciones.
Fuente original: Seguimiento


