De la Espriella arma su gabinete entre veteranos políticos y promesa de cambio

Abelardo de la Espriella comienza a conformar su equipo de gobierno con una mezcla de nombres con experiencia política y figuras que dice son "disidentes" del establecimiento. El nombramiento de Rodrigo Lara como ministro del Interior ha generado críticas porque contradice su promesa de campaña de gobernar con "los nunca". El presidente electo prepara 90 decretos para sus primeros días y planea despachar desde las regiones, comenzando en La Guajira con un plan de agua.
A una semana de la posesión presidencial, Abelardo de la Espriella está tejiendo los últimos detalles de su gabinete. El reto que enfrenta es evidente: necesita armar un equipo que pueda gobernar desde el primer día, pero varios de sus nombramientos entran en tensión con lo que predicó durante la campaña electoral.
La contradicción más visible es la llegada de Rodrigo Lara Restrepo al Ministerio del Interior. Lara es congresista con ocho años de experiencia en el Capitolio, precisamente el tipo de político que De la Espriella dijo que NO quería en su gobierno. Durante toda la contienda electoral, el presidente electo prometió gobernar con "los nunca", definidos como aquellos que "nunca habían vivido de la teta del Estado", en contraste con "los de siempre", la vieja guardia política que tanto criticó.
Su equipo de campaña intenta explicar que Lara y otros políticos de similar perfil son en realidad "disidentes" del establecimiento que se apostaron por un outsider desde el inicio. El analista Carlos Andrés Arias, profesor de universidades Javeriana y La Sabana, ofrece otra perspectiva: "La conformación del gabinete deja ver que De la Espriella busca un equipo experimentado, leal, que haya estado con él desde el principio, no necesariamente los que se montaron al bus al final. También indica que quiere experiencia y conocimiento específico en cada una de las carteras que va a atender". Según fuentes de la campaña, la búsqueda responde a criterios de "experiencia, transparencia y eficiencia" y un mandato de "los mejores".
Más allá de las etiquetas, parece claro que De la Espriella premia a quienes lo acompañaron en la travesía electoral. Entre ellos está Mauricio Gómez Amín, exsenador liberal que fue jefe de debate y ahora suena para el Ministerio de Comercio. También Enrique Gómez, senador electo de Salvación Nacional que será articulador con el Congreso, y figuras como Carlos Felipe Mejía y Wilson Ruiz, ambos quemados electoralmente en 2022 tras distanciarse del uribismo.
Lo interesante es que una vez termina la campaña, la narrativa de "los nunca contra los de siempre" necesariamente muta. Como explica Dora Ramírez Vallejo, profesora de análisis del discurso político en la Universidad EAFIT y UPB: "Una vez termina la contienda electoral y comienza el ejercicio de gobierno, esa lógica discursiva necesariamente cambia. Gobernar implica construir mayorías, dialogar con distintos sectores y alcanzar acuerdos políticos e institucionales. Por eso es probable que esa narrativa pierda centralidad y dé paso a un discurso más orientado a la gobernabilidad".
De la Espriella llega al poder con cierta independencia del uribismo, aunque los votos de ese sector fueron cruciales en su victoria. Eso le da margen para armar un gabinete más plural que el de gobiernos anteriores, como el de Iván Duque, que tuvo que responder directamente a Álvaro Uribe. Su primer movimiento será firmar 90 decretos tocando seguridad, economía, salud, educación y generación de empleo. Pero la acción más simbólica será "despachar desde las regiones" con Puestos de Mando Unificados. En su primer mes, instalará uno en La Guajira, departamento golpeado por la corrupción de la UNGRD, donde lanzará un plan para garantizar acceso a agua, un problema histórico. De la Espriella dijo al gobernador que "vamos poner en marcha un mecanismo con todo el brazo del Estado para llevar agua a todo el mundo. Vendrán ingenieros israelíes y gringos que ya tuvieron la experiencia cuando hicieron la infraestructura del Cerrejon".
Mientras arma la agenda legislativa, De la Espriella avanza en el empalme administrativo liderado por su vicepresidente José Manuel Restrepo. Se designó un primer grupo de 400 personas para revisar la administración Petro, con alrededor de 4.000 en los niveles superiores. El vicepresidente pidió a la Cancillería suspender nombramientos en provisionalidad para las carreras diplomáticas, diciendo que "Los últimos días del gobierno saliente no pueden ser una carrera contra reloj para repartirse cargos". Aunque Petro está dispuesto a comenzar el empalme, De la Espriella confirmó que no visitará la Casa de Nariño hasta su posesión el 7 de agosto, dejando en suspenso si ambos presidentes se reunirán en algún momento.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


