Dastan, el héroe colombiano que olfatea esperanza entre los escombros de Venezuela

Dastan, un perro entrenado del Cuerpo de Bomberos de Bogotá, llegó a Venezuela para participar en rescates tras los dos terremotos que dejaron 589 muertos y casi 3.000 heridos. El pastor belga malinois de ocho años ya ha salvado vidas en Haití y se especializa en localizar sobrevivientes en zonas de difícil acceso. Mientras continúa la búsqueda de miles de desaparecidos, su nariz sigue siendo una de las herramientas más valiosas en estas operaciones.
Entre los cascotes y el dolor que dejaron los dos terremotos en Venezuela el pasado miércoles, hay una nariz que trabaja sin descanso buscando señales de vida. Se trata de Dastan, un pastor belga malinois de ocho años que llegó desde Bogotá como parte de una misión humanitaria del Cuerpo Oficial de Bomberos. Con él viajaron otros diez integrantes de la institución colombiana para reforzar las operaciones de rescate en un país que ha sufrido dos movimientos sísmicos de magnitud 7.1 y 7.5.
La tragedia en Venezuela es descomunal. Según reportó la presidenta encargada Delcy Rodríguez, han fallecido 589 personas y hay 2.980 heridos. La ciudad portuaria de La Guaira, epicentro del terremoto, quedó devastada con edificios colapsados. Caracas y otras zonas también fueron golpeadas duramente. Lo más angustioso es que desde entonces se han registrado 214 réplicas que mantienen a la población en vilo. Aunque los organismos de socorro han logrado rescatar con vida a decenas de personas, el panorama sigue siendo desolador.
Es en este contexto donde Dastan cobra importancia. Este canino fue entrenado desde cachorro para detectar personas vivas sepultadas bajo estructuras colapsadas. Su capacidad está en su extraordinario sentido del olfato, que le permite llegar a lugares donde ni siquiera la maquinaria pesada puede ingresar. Los rescatistas dependen de sus señales para saber dónde excavar, dónde hay esperanza de encontrar a alguien con vida. Es especialmente valioso en las primeras horas después de una tragedia, cuando cada minuto cuenta.
Dastan no está en Venezuela por primera vez enfrentando una calamidad de esta magnitud. Ya participó en el terremoto de Haití en 2010, buscando personas desaparecidas. Jhon Fredy Díaz, quien fue su guía en el pasado y estuvo presente en su crianza, lo describió así en conversación con El Tiempo: "Es un perro muy activo. Es un perro muy veloz, muy ágil. Su energía es inagotable. Puede tener un poquito de tranquilidad y más características. Él solo encuentra a personas vivas". Esa última frase lo dice todo: su especialidad es traer buenos noticias en medio de la tragedia.
Como ocurre con todos los perros de rescate, Dastan trabaja en coordinación permanente con su guía. Esa relación de confianza, disciplina y entrenamiento continuo es lo que permite que ambos actúen sin titubeos en escenarios de alto riesgo donde los nervios pueden boicotear cualquier operación. Mientras el perro usa sus sentidos, su acompañante interpreta cada movimiento, cada ladrido, cada indicación.
La tarea que enfrenta es desgarradora. De acuerdo con la plataforma ciudadana Desaparecidos Terremoto Venezuela, hasta el jueves se habían reportado 40.223 personas desaparecidas. De esa cifra angustiante, 2.843 habían sido localizadas, pero 37.380 permanecían sin contacto. Son miles de familias esperando una llamada, un mensaje, noticias. Y en esa búsqueda sin tregua, la nariz de Dastan se ha convertido en un símbolo de que en medio de tanta oscuridad, alguien sigue buscando a los que se creyeron perdidos.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
