CVS entrega pozos solares en Puerto Libertador para garantizar agua en zonas rurales

La Corporación Autónoma Regional del Valle del Sinú y San Jorge (CVS) inauguró dos pozos profundos con energía solar en Puerto Libertador, beneficiando a familias campesinas de La Piragua y La Rica. Las obras buscan asegurar acceso al agua y preparar a las comunidades frente a sequías y efectos del cambio climático. La entidad ha construido 51 sistemas similares en Córdoba durante seis años y espera llegar a 63 antes de terminar el año.
En las veredas más apartadas del sur de Córdoba, donde el agua ha sido siempre un lujo que no todos pueden darse, dos nuevas soluciones llegaron para cambiar las cosas. La CVS entregó dos pozos profundos alimentados con energía solar en La Piragua y La Rica, zonas rurales de Puerto Libertador que ahora tienen garantizado el acceso al vital líquido para sus labores diarias.
No se trata de cualquier obra. Estos sistemas representan una respuesta directa a uno de los problemas más crudos de la ruralidad cordobesa: el desabastecimiento de agua, agravado por los efectos del cambio climático. Con la energía del sol como motor, los pozos funcionan sin depender de redes eléctricas deficientes ni de combustibles costosos, lo que los hace especialmente valiosos en territorios donde los recursos escasean.
El director de la CVS, Orlando Medina, enfatizó durante la entrega que estas iniciativas cobran mayor peso en momentos de fenómenos como El Niño, cuando las temperaturas suben y las lluvias disminuyen drásticamente en la región. "La necesidad de anticiparse a los impactos de las altas temperaturas y la reducción de las lluvias en el departamento" es urgente, señaló la entidad como parte de su estrategia de mitigación y adaptación climática en el sur de Córdoba.
Lo que pudo parecer un proyecto aislado es en realidad parte de un esfuerzo más amplio. Según la CVS, en los últimos seis años se han construido 51 pozos profundos con energía solar esparcidos por diferentes municipios de Córdoba. Actualmente están en construcción 12 más, con el objetivo de cerrar el año con 63 sistemas operando en zonas donde cientos de familias campesinas han vivido históricamente sin garantía de agua. Para comunidades que enfrentan día a día la vulnerabilidad, cada pozo es un respiro.
Fuente original: Chicanoticias

