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Cúcuta despide a Cristian Herrera: la FLIP alerta sobre la guerra contra la prensa en Norte de Santander

Fuente: El Colombiano - Colombia
Cúcuta despide a Cristian Herrera: la FLIP alerta sobre la guerra contra la prensa en Norte de Santander
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Cúcuta enterró el lunes a Cristian Herrera, periodista asesinado el 6 de junio cuando dos hombres en moto lo interceptaron a tiros. Con 25 años cubriendo corrupción y narcotráfico, Herrera era corresponsal de la Fundación para la Libertad de Prensa. La FLIP advierte que la ciudad es la más peligrosa para ejercer periodismo en Colombia, con 154 agresiones documentadas entre 2024 y 2026, y pide una investigación prioritaria para esclarecer el crimen.

Más de 300 personas acompañaron el lunes las exequias de Cristian Herrera en la parroquia Cristo Evangelizador de Cúcuta. Familiares, colegas y autoridades de la ciudad se reunieron para despedir a un hombre que durante casi 25 años dedicó su trabajo a investigar los temas más peligrosos de la región: orden público, narcotráfico y corrupción. Herrera había recibido el Premio Colprensa en 2013 y el Premio Nacional de Periodismo Semana en 2016, reconocimientos que marcaban su trayectoria como reportero judicial. Desde 2018 era corresponsal de la Fundación para la Libertad de Prensa, la organización que documenta las violaciones contra comunicadores en el país.

Al terminar la eucaristía, sus colegas periodistas formaron una calle de honor con flores y globos blancos para despedir al féretro. Andrés Angarita, presidente del Colegio de Periodistas, resumió lo que sentía la profesión: "Es un momento muy doloroso, hoy nos reunimos aquí para despedir a quien siempre mostró valentía para denunciar los casos de corrupción, narcotráfico y crimen organizado en la ciudad, esta noticia nos ha dejado muy impactados". Su esposa Karla Niño, entre el dolor, agradeció su legado: "Lastimosamente una mano criminal acabó con su vida, pero no solamente con él, destruyó la ilusión, los sueños de una familia, en medio de este dolor quiero darles las gracias por ser excelente esposo, padre y periodista ejemplar".

El crimen ocurrió el sábado 6 de junio cuando Herrera salía de una casa de familiares en el barrio Quinta Oriental. Dos hombres en motocicleta lo interceptaron y dispararon contra él en presencia de su familia. Las autoridades dijeron que Herrera denunciaba amenazas desde 2003 y que contaba con protección de la Unidad Nacional de Protección desde 2014, aunque eso no lo salvó. Las autoridades ofrecen 100 millones de pesos de recompensa por información sobre los responsables, y el secretario de Seguridad de Norte de Santander confirmó que su trabajo periodístico es una de las principales líneas de investigación.

Las Naciones Unidas condenaron el homicidio. El Alto Comisionado de Derechos Humanos señaló: "Condenamos el homicidio del periodista Cristian Herrera Nariño ocurrido este sábado 6 de junio en Cúcuta" e instó a las autoridades a "investigar, judicializar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales de este crimen".

Pero lo que más preocupa ahora es lo que Herrera representa: otra vida quitada en una ciudad donde ejercer periodismo se ha vuelto un acto de valor. Sofía Jaramillo, directora ejecutiva de la FLIP, fue directa en entrevista con Noticias RCN: "Llevamos dos años hablando de que Cúcuta es la ciudad más peligrosa para ejercer el periodismo en Colombia por las condiciones de amenaza que viven los periodistas y las periodistas en esta ciudad y en Norte de Santander". Entre 2024 y 2026, la organización ha documentado 154 agresiones contra la prensa en Cúcuta, incluyendo 72 amenazas y dos asesinatos de comunicadores.

Herrera no era cualquier reportero. Era miembro del consejo directivo de la FLIP y su corresponsal en la región. Jaramillo pidió a la Fiscalía que investigue con prioridad el caso y que identifique tanto a quien apretó el gatillo como a quien dio la orden. Pero además hizo un llamado más amplio: "Necesitamos que hayan investigaciones oportunas de todas estas agresiones porque justamente es lo que no estamos viendo, que al no investigarse las amenazas, al no investigarse las agresiones, ese ciclo de violencia no se rompe y no se pone fin".

A nivel nacional, la situación no es mejor. Entre enero y el 6 de junio de 2026, la FLIP registró 178 agresiones contra periodistas en todo Colombia, de las cuales 60 fueron amenazas. El patrón es claro: la violencia sigue sin consecuencias y cada amenaza ignorada parece abrirle puerta a crímenes más graves. En respuesta, periodistas de Cúcuta convocaron un plantón en el parque Santander el 9 de junio con la consigna "Cristian no será olvidado".

Fuente original: El Colombiano - Colombia

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