Cuatro siglos de fe: por qué la Virgen de Chiquinquirá es la patrona de Colombia

Colombia acaba de reconocer oficialmente a la Virgen de Chiquinquirá como patrona nacional con un nuevo festivo el 9 de julio. La devoción comenzó en 1586 cuando una imagen deteriorada recuperó milagrosamente sus colores, un evento que se expandió por toda la Nueva Granada durante siglos. En Antioquia, especialmente en La Estrella, existe el segundo santuario más importante dedicado a esta advocación mariana, con una historia que se remonta al siglo XVII.
Colombia acaba de sumar un nuevo festivo nacional. La Ley 2578 de 2026 declaró el 9 de julio como el Día Nacional de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, consolidando así el reconocimiento oficial a una de las devociones religiosas más profundas y antiguas del país. Pero esta proclamación no es improviso: detrás hay más de cuatro siglos de fe que ha marcado la identidad cultural de los colombianos desde el siglo XVI.
La historia comienza en 1562, cuando el español Antonio de Santana encargó al pintor Alonso de Narváez un lienzo con la imagen de la Virgen del Rosario, acompañada de San Antonio de Padua y San Andrés. Con el tiempo, la humedad y el abandono la deterioraron gravemente. Pero el 27 de diciembre de 1586 sucedió lo que la tradición católica describe como milagroso: una mujer llamada Isabel y su hijo vieron un resplandor saliendo del cuadro. Cuando se acercaron junto con la devota María Ramos, descubrieron que la pintura había recuperado sus colores y que toda la mancha había desaparecido. El padre Germán Valencia Jaramillo, párroco de la Basílica Menor de La Estrella, lo explicó así: "Fue tan grande que se empezó a expandir por todas las regiones, empezó a expandirse por todo Colombia. La devoción de las personas, las familias que se comunicaban, aun en las circunstancias de aquella época difíciles de comunicación, fue expandiéndose de tal manera que empezó a ser una devoción muy particular y muy propia en Colombia".
La noticia viajó por la Nueva Granada como pólvora. Lo que comenzó como un evento local en Chiquinquirá se convirtió en una devoción que trascendió regiones y generaciones, uniéndose al corazón de los colombianos. "A raíz de esta devoción que empezó a expandirse por décadas y décadas y décadas, y la gente empezó a orar y a invocar a la Virgen María y a constatar incluso milagros, el papa Pío VII en 1829 declara esta advocación como patrona de Colombia", recordó Valencia. Casi cien años después, el 9 de julio de 1919, el arzobispo de Bogotá Bernardo Herrera Restrepo proclamó oficialmente a la Virgen de Chiquinquirá como Patrona de Colombia, un título que fue ratificado por la Santa Sede.
Aunque el principal santuario se encuentra en Boyacá, Antioquia tiene su propio capítulo importante en esta historia. La Basílica Menor de La Estrella es considerada el segundo santuario más importante dedicado a esta advocación mariana en toda América Latina. Los indígenas anaconas que vivían en la región ya veneraban a la Virgen cuando mandaron pintar un lienzo que hoy reposa en el altar del templo. La parroquia fue erigida en 1690 por el obispo Pedro Díaz de Cienfuegos, cuando estos territorios aún dependían de la diócesis de Popayán.
Lo peculiar del lienzo de La Estrella es que tiene una pequeña estrella en la parte superior del cuadro, entre la Virgen y San Antonio, detalle que no posee el original de Chiquinquirá. Para Valencia, esto no es casualidad: "Esa estrella que está allí de más, fuera de la orla del manto de la Virgen, prácticamente tiene que ver con el nombre del municipio de La Estrella". La Iglesia reconoció la importancia del santuario durante el siglo XX. El papa Juan XXIII envió en 1959 una bula especial para coronar la Virgen, resaltando la devoción del lienzo antioqueño. Décadas después, el papa Juan Pablo II declaró en 1986 el templo como Basílica Menor, un honor que subraya su importancia en la peregrinación religiosa de la región.
Hoy, el santuario de La Estrella sigue siendo un destino permanente para miles de fieles. Valencia cuenta que "la gente no solamente de este lugar, sino también de Medellín y de otros lugares, visitan continuamente la Basílica Menor; aquí vienen a colocar a los pies de la Virgen María sus intenciones y muy especialmente siempre se consagra a Colombia". Cada septiembre, durante más de dos semanas, el municipio realiza festividades con procesiones, carrozas y actividades comunitarias que mantienen viva una devoción de más de tres siglos. Para la Iglesia, el nuevo festivo nacional es razón de celebración. "El que se haya impulsado un día especial, un día de fiesta en honor de Nuestra Señora Rosario de Chiquinquirá es un motivo de alegría para la Iglesia en cuanto se visibiliza la gran misericordia del Señor que a través de su Madre se ha manifestado", concluyó Valencia.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


