Cuatro personas imputadas por homicidio de hijo del director de Policía: la trampa comenzó en TikTok

La Fiscalía imputó a cuatro personas por el asesinato de Juan Felipe Rincón, ocurrido el 24 de noviembre en Bogotá. Según la investigación, utilizaron redes sociales para atraer a la víctima mediante perfiles falsos en TikTok e Instagram. El plan habría incluido el uso de alcohol y drogas en una menor de edad, y derivó en una golpiza que terminó en homicidio. Los acusados enfrentan cargos por tortura, uso de menores en delitos, ocultamiento de pruebas y soborno.
La Fiscalía General de la Nación ha imputado cargos contra cuatro personas por la muerte de Juan Felipe Rincón, hijo del general William Rincón, director de la Policía Nacional. Los acusados son Andrés Camilo Sotelo, Katherine Andrea Sotelo, Yeimy Tatiana Vega y Solanggye Trujillo Devia, a quienes se les señala por tortura, uso de menores de edad en la comisión de delitos, ocultamiento de pruebas y soborno en actuación penal. El crimen ocurrió el 24 de noviembre de 2024 en el sur de Bogotá.
Lo que más llama la atención del caso es cómo todo comenzó. Según la reconstrucción que hizo la Fiscalía, los implicados armaron una estrategia que explotó las redes sociales. Todo partió de un contacto que parecía inofensivo: mientras Rincón hacía una transmisión en vivo en TikTok, un perfil falso lo saludó y él respondió sin sospechar nada. Luego crearon una cuenta en Instagram a nombre de Katherine Sotelo, que después cambió a "Mar_142318". Desde ahí establecieron una comunicación persistente por mensajes privados buscando que el joven aceptara un encuentro.
Los acusados primero intentaron citarlo en una vivienda, pero cuando Rincón se negó, cambiaron de plan. Acordaron verse en el centro comercial Titán Plaza, donde efectivamente se reunieron. Tras eso, la joven involucrada y Rincón se dirigieron a la residencia del muchacho. Fue allí donde, según la Fiscalía, la menor de 16 años quedó inconsciente después de haber consumido alcohol y sustancias psicoactivas que le habrían sido suministradas previamente.
Al día siguiente, cuando la joven se recuperó, Katherine Sotelo se comunicó con ella fingiendo ser su hermana mayor. Con ese engaño lograron convencer a Rincón de que trasladara a la menor hacia el barrio Quiroga, supuestamente para que le ofreciera un desayuno. En el camino se encontraron con el escolta de la víctima, quien los llevó en camioneta hasta el lugar donde ocurriría el ataque.
La Fiscalía sostiene que detrás de todo esto hay un plan de venganza. Según la hipótesis judicial, el móvil estaría relacionado con presuntas comunicaciones de carácter sexual que habría sostenido Rincón con la hija de Katherine Sotelo, quien para ese momento tenía apenas 10 años.
Una vez en el sur de Bogotá, según lo que la Fiscalía reconstruyó, "Katerin le propinó los primeros golpes. Los demás hicieron presencia en el lugar y se desató una golpiza inmisericorde contra la víctima: puños, patadas y golpes con objetos contundentes. Invitaron a los transeúntes a unirse al linchamiento". Lo que comenzó como una agresión escaló hasta convertirse en tortura y homicidio.
El caso ha generado conmoción en el país por varios factores: la participación de menores de edad, el uso calculado de redes sociales para atrapar a la víctima y la brutalidad del ataque. La Fiscalía continúa recabando evidencia y no descarta nuevas imputaciones en los próximos días.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

