Cuatro días sin luz: comunidades de Santa Marta bloquean puente exigiendo que restituyan energía

Habitantes de Colinas del Río, María Cecilia etapa 3 y Monterrey en Santa Marta llevan entre tres y cuatro días sin servicio eléctrico. Aunque denuncian estar al día con sus pagos, la falta de luz los ha dejado sin refrigeración, con alimentos dañados y serias afectaciones a adultos mayores y niños. En protesta, bloquearon el puente del 11 de Noviembre exigiendo respuesta de la empresa y las autoridades locales.
Santa Marta está paralizada en el puente del 11 de Noviembre por la desesperación de miles de ciudadanos que ya no saben cómo llamar la atención sobre un problema que se vuelve insoportable. Desde el pasado miércoles, barrios enteros de la ciudad permanecen a oscuras, sin energía eléctrica, mientras sus habitantes cumplen puntualmente con sus obligaciones de pago cada mes.
Los afectados viven en Colinas del Río, María Cecilia etapa 3 y Monterrey. Cuatro días completos sin luz en una ciudad costera donde el calor es implacable. No es solo un incómodo apagón. Para muchas familias significa perder los alimentos refrigerados, no poder dormir por las temperaturas, y lo más grave: adultos mayores, niños pequeños y personas con problemas de salud enfrentan situaciones de riesgo que podrían complicarse.
La comunidad asegura que está al día con sus pagos a la empresa prestadora del servicio. Eso agudiza la frustración. No se trata de deudas acumuladas o morosos evadiendo responsabilidades. Son ciudadanos que pagan su factura como corresponde y aun así despiertan sin luz. Ante la falta de respuesta de la empresa y las autoridades distritales, decidieron hacer visible su angustia bloqueando el paso sobre el puente del 11 de Noviembre.
Es una medida desesperada, sí, pero refleja cómo la desesperación crece cuando los canales normales de comunicación no funcionan. Los habitantes exigen que tanto la empresa como las autoridades del distrito actúen ya. Cada hora que pasa es una hora más de alimentos perdidos, de noches sin dormir y de preocupación por quiénes dependen de electricidad para estar seguros en casa.
Fuente original: El Informador

