Cuatro crisis humanitarias simultáneas: Gaza, Líbano, rohinyá y Haití ponen a prueba la solidaridad internacional

El mundo enfrenta un viernes negro en materia humanitaria. Mientras en Gaza mueren 47 mujeres y niñas al día según la ONU, un frágil alto el fuego de diez días comienza en Líbano. Los rohinyá sufren su año más mortal en travesías marítimas con casi 900 muertes en 2025, y en Haití más de la mitad de la población vive en inseguridad alimentaria severa por violencia y crisis climática.
La magnitud del sufrimiento humano en varios puntos del planeta simultáneamente pone de manifiesto la urgencia de la comunidad internacional. En Gaza, el análisis más reciente de ONU Mujeres detalla una tragedia silenciosa: más de 38.000 mujeres y niñas han muerto desde octubre de 2023, lo que equivale a 47 asesinadas cada día. Según la portavoz de ONU Mujeres, Sophia, "Las asesinadas eran madres, hijas, hermanas y amigas profundamente amadas por quienes los rodeaban". La cifra es aún más desgarradora cuando se sabe que casi 11.000 de las sobrevivientes cargan con discapacidades permanentes, y cerca de 790.000 enfrentan distintos grados de hambre y desnutrición.
En Líbano, aunque hay un destello de esperanza con el alto el fuego de diez días anunciado recientemente, el Secretario General de la ONU se muestra cauteloso. António Guterres recibe favorablemente la noticia pero advierte sobre lo que sucede en el terreno: 1,2 millones de personas han sido desplazadas, y Netanyahu ha dejado claro que las tropas israelíes permanecerán en el sur del país. Los ataques contra infraestructuras de salud han cobrado 88 vidas y herido a 206 más, según registros de la Organización Mundial de la Salud.
La crisis de los rohinyá en el sudeste asiático alcanzó proporciones inéditas en 2025. Casi 900 refugiados murieron o desaparecieron mientras intentaban cruzar el mar de Andamán y la bahía de Bengala, convirtiéndolo en el año más mortífero jamás registrado para esta ruta. Un portavoz de la Agencia de la ONU para los Refugiados alertó: "Esto representa la tasa de mortalidad más alta del mundo para cualquier ruta de refugiados y migrantes por mar". Desde hace años, más de 200.000 rohinyá han arriesgado la travesía, y al menos 5.000 han perecido. Lo más preocupante es que más de la mitad de quienes se lanzan al mar son mujeres y niños, impulsados por la desesperación y explotados por traficantes de personas.
En Haití, la tormenta perfecta de la violencia, la economía destrozada y los efectos climáticos ha dejado devastación. Más de 5,8 millones de personas, equivalentes al 52% de la población monitoreada, padecen inseguridad alimentaria aguda severa. Casi 1,9 millones están en emergencia con grandes déficits de comida. La violencia armada persistente ha desmoronado la economía local y bloqueado rutas comerciales, mientras que la inestabilidad global en Oriente Medio ha disparado los precios del combustible y los alimentos. El huracán Melissa, que azotó el país en octubre de 2025, terminó de complica el panorama para un país que ya estaba en colapso.
Estas cuatro crisis simultáneas visibilizan un patrón global: poblaciones vulnerables padecen mientras la comunidad internacional lucha por una respuesta coordinada. Para quienes seguimos estas historias desde América Latina, el recordatorio es incómodo: la región conoce bien estos dolores de guerras, desnutrición y desastres naturales que se potencian mutuamente.
Fuente original: ONU - Oriente medio



