ÚltimasNoticias Colombia

Colombia

Cuando todo cae, Dios nos levanta con su palabra y una nueva misión

Fuente: Guajira News
Cuando todo cae, Dios nos levanta con su palabra y una nueva misión
Imagen: Guajira News Ver articulo original

El pastor Robinson Mejía Iguarán reflexiona sobre cómo Dios consuela a quienes están desanimados, usando la historia de Elías como ejemplo. Después de enfrentar dificultades, Dios le encomienda nuevas tareas y lo restaura espiritualmente. El mensaje invita a los creyentes a buscar a Dios en momentos de desesperación y concentrarse en su palabra para superar la frustración.

Cuando la vida nos golpea fuerte, cuando el desánimo se apodera de nosotros y sentimos que no hay salida, Dios sigue buscando la manera de hablarnos. Así lo explica el Reverendo Robinson Mejía Iguarán en una reflexión basada en la historia del profeta Elías, quien según el texto bíblico de 1 Reyes 19 experimentó uno de los momentos más oscuros de su vida. Pero Dios no lo abandonó. Después de temblores, fuego y violencia, vino algo inesperado: "un silbo apacible y delicado". En ese silencio consolador, Dios volvió a hablar.

Elías estaba quebrantado, dolido por las persecuciones de Jezabel y sin ganas de continuar. Entonces Dios le ofrece algo que cambia todo: una nueva misión. Le encomienda preparar personas que transformarán el curso de la historia, empezando con Eliseo. Este no era un castigo, sino una invitación a levantarse y volver al propósito. Y aquí viene lo importante: Elías recibe la noticia de que hay siete mil santos fieles en Israel. Esa información, ese recordatorio de que no estaba solo, le devolvió las fuerzas para seguir adelante.

Cuando Elías encuentra a Eliseo arando el campo con sus bueyes, echa sobre él su manto. Era un gesto simbólico, una invitación clara a ser su sucesor. Eliseo entiende inmediatamente el llamado. Mata sus bueyes, quema su arado y se prepara para seguir. No fue una decisión fácil, pero requería la determinación de quien reconoce un propósito más grande que su vida cotidiana.

El mensaje que deja Mejía Iguarán es contundente: cuando enfrentamos la desesperación, pocas personas buscan a Dios. Muchos se rinden antes de intentar. Pero aquí está la promesa: Dios nunca abandona a sus hijos. Se acerca, consuela con su palabra y nos pone de pie nuevamente. No importa cuán grave sea la situación, el poder de Dios para restaurar sigue siendo real.

Por eso, cuando la desesperación llega, el consejo es simple pero profundo: pensar en Dios, enfocar el corazón en Él y concentrarse en su palabra. Solo así podremos superar la frustración y volver al lugar de nuestra misión, sea cual sea. Porque Dios consuela y levanta a sus elegidos precisamente para que cumplan el propósito para el cual fueron llamados.

Fuente original: Guajira News

Noticias relacionadas