Crisis de agua en Riohacha por daños intencionales y manipulaciones en el acueducto

Riohacha enfrenta una emergencia en el suministro de agua tras la ruptura de una tubería principal de 30 pulgadas y la manipulación no autorizada de válvulas. Aqualia activó un plan de emergencia con carrotanques para abastecer a nueve barrios afectados. La empresa advierte que estas intervenciones ilegales afectan a toda la ciudad y pueden resultar en sanciones.
Nuevamente Riohacha se ve golpeada por problemas en su servicio de agua. Esta vez, la crisis tiene un origen que preocupa a las autoridades: daños intencionales en la infraestructura del acueducto. Desde hace poco, varios barrios de la ciudad comenzaron a quedarse sin agua a causa de una ruptura en una tubería principal de 30 pulgadas, lo que provocó una fuga masiva que comprometió todo el sistema de distribución.
Pero el problema no termina ahí. Además del daño a la tubería, que según reportes fue causado por una persona ajena a la empresa operadora, se detectaron manipulaciones no autorizadas en las válvulas que abastecen el sector 6.3. Esta combinación de factores agravó la situación y dejó sin servicio a una buena cantidad de gente. Los barrios impactados incluyen Tawaira, Los Loteros, Los Almendros, Los Delirios, Primero de Marzo, urbanización Iguaraya, Comfamiliar 2000, Nuestra Señora de los Remedios y Mano de Dios primera etapa.
Ante la emergencia, Aqualia puso en marcha un plan de contingencia inmediato. La empresa desplegó carrotanques en los sectores afectados para que las familias tuvieran acceso a agua mientras se adelantan las labores de reparación. Yeider Arzuza, jefe de servicio de Aqualia Riohacha, explicó que desde que detectaron el problema comenzaron a trabajar sin parar. "Desde ayer estamos trabajando en las acciones necesarias para atender las afectaciones y restablecer el servicio en óptimas condiciones. Sin embargo, hacemos un llamado a la comunidad a no intervenir las redes de acueducto, ya que perjudican a todos los usuarios", señaló el funcionario.
La empresa no se quedó en silencio respecto a lo ocurrido. Aqualia reiteró que manipular ilegalmente la infraestructura del acueducto no es un asunto menor: representa un riesgo real para la seguridad de la ciudad y genera afectaciones en cadena que golpean a diversos sectores. Cuando alguien interviene sin autorización estas redes, altera la presión y la calidad del agua, además de causar daños estructurales que alargan los tiempos de reparación.
Por eso la compañía fue clara: estas acciones son sancionables. El llamado a la ciudadanía es explícito: protejan la infraestructura pública, porque cuando se daña, termina sufriendo toda la comunidad. Mientras avanzan las reparaciones técnicas, las autoridades y Aqualia mantienen monitoreo constante del sistema para recuperar gradualmente el servicio en los barrios que quedaron sin agua.
Fuente original: La Guajira Hoy
