Corte Suprema ratifica los 28 años de cárcel para Santiago Uribe por "Los 12 Apóstoles"
La Corte Suprema de Justicia confirmó la condena contra Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe, quien fue sentenciado a 28 años y 4 meses de prisión por su responsabilidad en homicidios agravados y concierto para delinquir. La sentencia se relaciona con su participación en "Los 12 Apóstoles", una estructura paramilitar que operó en el norte de Antioquia durante los años noventa. El fallo, que ratifica la decisión del Tribunal Superior de Antioquia de 2025, quedó en firme tras rechazar los recursos de impugnación presentados por la defensa.
La Corte Suprema de Justicia cerró las puertas a cualquier apelación adicional al confirmar la condena contra Santiago Uribe Vélez por su papel en la conformación y dirección de una estructura paramilitar ilegal. El hermano menor del expresidente Álvaro Uribe deberá cumplir 28 años y 4 meses en prisión, una sentencia que ya había sido impuesta en 2025 por el Tribunal Superior de Antioquia y que ahora quedó en firme. El magistrado Gerson Chaverra, de la Corte Suprema, analizó los argumentos presentados por la defensa para controvertir el fallo, pero decidió mantener la condena por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir agravado.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez comunicó públicamente la noticia a través de su cuenta de X, describiendo la situación como "Tema devastador para mi familia". La decisión judicial cierra un capítulo importante en un proceso que ha estado bajo investigación durante años por parte de la Fiscalía General de la Nación.
De acuerdo con las autoridades, Santiago Uribe Vélez conformó y dirigió una organización criminal que operaba desde la hacienda La Carolina en el norte de Antioquia. Según la Fiscalía, esta estructura armada ilegal fue responsable de múltiples acciones violentas en la región durante la década de 1990.
"Los 12 Apóstoles", como era conocido el grupo, fue señalado de actuar bajo la modalidad de justicia privada, llevando a cabo asesinatos selectivos contra personas que consideraban presuntos delincuentes, consumidores de drogas o supuestos colaboradores de la guerrilla. Las investigaciones judiciales documentaron desapariciones forzadas, torturas y acciones de "limpieza social" que dejaron decenas de víctimas en municipios antioqueños como Yarumal. Uno de los crímenes más representativos atribuido al grupo fue el homicidio de Camilo Barrientos en 1994.
Fuente original: KienyKe - Portada



