Corte Suprema cierra caso Colmenares con absolución: 14 años sin certeza sobre la muerte
La Corte Suprema de Justicia confirmó la absolución de Laura Moreno y Jessy Quintero en el caso de Luis Andrés Colmenares, joven universitario que murió el 31 de octubre de 2010. El tribunal argumentó duda razonable, indicando que no hay evidencia científica contundente que pruebe homicidio. La decisión divide opiniones en el país: mientras la familia insiste en que fue asesinado, la justicia determina que las pruebas no son suficientes para condenar.
Después de catorce años de un proceso que mantuvo a Colombia atenta, la Corte Suprema de Justicia cerró definitivamente el caso Luis Andrés Colmenares. El máximo tribunal ratificó este miércoles la absolución de Laura Moreno y Jessy Quintero, las dos jóvenes que habían sido acusadas de estar involucradas en la muerte del universitario, ocurrida la noche del 31 de octubre de 2010. Con este fallo, el periplo judicial termina en el lugar donde debería: en la cancha más alta del país.
La Sala de Casación Penal de la Corte analizó los argumentos presentados por la familia de Colmenares y por la Procuraduría, pero los magistrados concluyeron que existe duda razonable sobre lo que realmente pasó esa noche. Para el tribunal, simplemente no hay evidencia científica contundente que demuestre que el joven fue asesinado. Durante más de una década, la Fiscalía presentó pruebas que, a criterio de la corte, no fueron suficientes para quebrantar la presunción de inocencia de Moreno y Quintero.
Lo que sorprende al revisar esta decisión es cómo el expediente estuvo marcado desde el inicio por errores técnicos y peritajes que se contradecían mutuamente. La Corte fue clara en esto: no se pudo demostrar que las lesiones del joven fueran causadas por terceros, la posibilidad de una caída accidental al caño de El Virrey sigue siendo válida bajo los estándares de duda razonable, y los testimonios contradictorios nunca constituyeron prueba directa de homicidio.
Con esta sentencia, el tribunal ordena el levantamiento de cualquier medida cautelar que pesara sobre Laura Moreno y Jessy Quintero, dándoles formalmente libertad plena. Sin embargo, este cierre judicial no significa cierre social. El caso Colmenares sigue generando un profundo debate en el país: mientras la familia de Luis Andrés continúa insistiendo en que su hijo fue asesinado, el sistema de justicia colombiano ha determinado que simplemente no hay suficientes elementos para condenar a quienes lo acompañaban esa noche. Un capítulo que cambió la historia judicial del país se cierra así, entre la duda y la inconformidad.
Fuente original: Noticias Valledupar

