Corte Constitucional denuncia corrupción en La Guajira: "vergüenza nacional"

La presidenta de la Corte Constitucional, Paola Meneses, criticó duramente la corrupción en los recursos destinados a la crisis humanitaria en La Guajira, calificándola como una "vergüenza nacional". Meneses señaló que el problema no es falta de dinero sino de moral pública, y cuestionó irregularidades en la UNGRD relacionadas con carrotanques para agua potable. La magistrada advirtió que la corrupción que tráfica con la sed es "la forma más baja de violencia contra la vida".
La presidenta de la Corte Constitucional, Paola Meneses, no se guardó las palabras. Con tono contundente, criticó el manejo corrupto de los recursos que supuestamente deben resolver la crisis de agua potable en La Guajira, especialmente entre las comunidades indígenas wayuu. Calificó los hechos de corrupción vinculados a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, la UNGRD, como una "vergüenza nacional".
En su pronunciamiento, Meneses fue directo al punto. Mientras miles de personas en La Guajira sufren por la escasez de agua, se han presentado irregularidades graves en la ejecución de proyectos y en los procesos de contratación pública. "Nos indigna La Guajira, y lo digo sin matices, es una vergüenza nacional que en pleno siglo veintiuno la falta de agua potable sea la excusa para que la corrupción haga un festín con el hambre y la sed de nuestros hermanos wayuu", expresó la magistrada.
Lo más preocupante, según Meneses, es que el problema no radica en la falta de dinero o de infraestructura. El asunto de fondo es moral pública. Cada carrotanque que desaparece en la burocracia, cada jagüey que se reporta como recuperado o construido pero no existe, representa un atentado directo contra la constitución. "Es un problema de moral pública, no de falta de recursos o infraestructura", sentenció.
Las investigaciones contra la UNGRD se concentran en presuntos actos de corrupción relacionados específicamente con la contratación de carrotanques para suministrar agua potable en el departamento. El caso ha expuesto las fallas estructurales en la atención de una crisis que persiste a pesar de los cuantiosos recursos que el Estado ha invertido a lo largo de los años.
Meneses cerró sus críticas con una reflexión sobre la contradicción del país. No es posible hablar de progreso y desarrollo económico en los foros internacionales cuando en casa propia el agua se ha convertido en un "botín de guerra para los corruptos". Para la presidenta del alto tribunal, la corrupción que tráfica con la sed representa "la forma más baja de violencia contra la vida".
Fuente original: La Guajira Noticias

