Corresponsales bancarios: ¿llegan a todos pero funcionan pocos?

Colombia tiene 706.000 corresponsales bancarios en todos los municipios, pero el crecimiento se desaceleró desde 2021. El problema más grave: casi la mitad de estos puntos están inactivos y la mayoría se concentra en ciudades grandes, dejando a zonas rurales desatendidas. Aunque el 96% de adultos tiene algún producto financiero, la cobertura no se traduce en inclusión real.
Cuando se dice que hay casi 706.000 corresponsales bancarios en el 100% de los municipios del país, la cifra suena impresionante. Pero detrás de ese número se esconde una realidad más complicada: la red dejó de crecer con el mismo ritmo de antes y casi la mitad de esos puntos no está haciendo prácticamente nada.
Esto es lo que revela un análisis de Asobancaria, la asociación que agrupa a los bancos. Aunque entre 2015 y 2025 los corresponsales activos pasaron de 93.000 a 380.000, y las transacciones superan los 1.000 millones, el crecimiento se frenó desde 2021. Lo más preocupante es que la proporción de corresponsales inactivos (aquellos que no hacen movimientos) creció de 20% en 2018 a 46% en 2025. En otras palabras, casi uno de cada dos corresponsales no está siendo utilizado efectivamente.
El canal de corresponsalía, que comenzó en 2006 como una forma de llevar servicios bancarios a lugares remotos, se convirtió en el segundo punto de acceso más importante al sistema financiero después de los datáfonos de comercios. Los corresponsales ofrecen servicios básicos como retiros y depósitos de efectivo, giros, transferencias y apoyo para abrir cuentas o créditos. Pero el problema es que la expansión no ha sido pareja en todo el territorio.
La concentración geográfica es evidente. El 71,5% de los corresponsales están en ciudades grandes, con más de 504.000 puntos, mientras que las zonas rurales apenas tienen 58.700 y las áreas más dispersas apenas 28.500. En ciudades hay 104 corresponsales por cada 10.000 adultos, pero en territorios rurales dispersos solo hay 69. Departamentos como Bogotá, Cundinamarca, Valle del Cauca y Antioquia concentran la mayoría, mientras que Vaupés, Guainía y Amazonas tienen muy pocos. El crecimiento en zonas rurales cayó de casi 60% en 2021 a solo 6,8% en el primer trimestre de 2025.
Asobancaria señala que aunque 96% de los colombianos adultos tienen al menos un producto financiero, esto no significa inclusión real. La entidad financiera advierte que se hace necesario revisar cómo están distribuidos territorialmente estos corresponsales, qué servicios ofrecen y cómo funcionan los incentivos. La recomendación es invertir en capacitar a los corresponsales como agentes de confianza que puedan orientar a las comunidades hacia créditos productivos, y fortalecer la educación financiera para que las personas usen mejor estos servicios. De lo contrario, tener corresponsales en todos los municipios no garantiza que las personas realmente puedan acceder a servicios financieros cuando los necesiten.
Fuente original: Portafolio - Economía