Córdoba mantiene su Feria Ganadera pese a inundaciones que afectan a 200.000 personas

Más de 200.000 cordobeses sufren por las inundaciones que han desbordado ríos y destruido viviendas y cultivos. El gobernador Erasmo Zuleta decidió mantener la Feria Nacional de la Ganadería en junio, argumentando que el evento genera 20.000 empleos y moviliza más de 100 mil millones de pesos. La decisión divide opiniones entre quienes piden enfocarse únicamente en la emergencia y quienes ven en la feria una oportunidad para reactivar la economía.
Córdoba está viviendo días muy difíciles. Las lluvias persistentes han causado el desbordamiento de varios ríos y afluentes en el departamento, dejando a más de 200.000 personas sin hogar, sin cultivos y sin recursos. Familias enteras han perdido sus pertenencias. Los organismos de socorro, la Defensa Civil y las autoridades locales trabajan sin parar en censos y entrega de ayudas humanitarias, mientras evalúan el alcance real de los daños en infraestructura y zonas agrícolas que son vitales para la economía de la región.
En medio de este panorama desolador, el gobernador Erasmo Zuleta tomó una decisión que ha generado bastante polémica: la Feria Nacional de la Ganadería 2026 se realizará según lo programado, del 5 al 15 de junio en Montería. "El evento sigue en pie", reiteró el mandatario, defendiendo que la feria es un motor clave para el empleo y la dinámica productiva del departamento en un momento donde la vulnerabilidad social está en su punto más alto.
La Gobernación argumenta que cancelar la feria sería un golpe económico muy fuerte para Córdoba. Según cifras oficiales, el evento moviliza más de 20.000 empleos directos e indirectos en apenas diez días. Además, genera un movimiento económico superior a los 100.000 millones de pesos, impactando positivamente el comercio, el turismo, el transporte, la hotelería y todo el sector servicios. Para el gobernador Zuleta, mantener el certamen es una estrategia para que miles de familias que dependen del sector ganadero no pierdan sus ingresos en medio de la crisis.
Sin embargo, muchos ciudadanos cuestionan esta decisión, considerando que toda la atención y los recursos deberían enfocarse exclusivamente en atender la emergencia. La Gobernación ha respondido asegurando que los presupuestos para la feria y para la asistencia humanitaria están diferenciados y cuentan con planeación independiente, por lo que uno no afectará al otro. También anunció que implementará protocolos especiales de seguridad y prevención en coordinación con organismos de socorro para que el evento no interfiera con la ayuda a los damnificados.
La estrategia departamental apuesta a que el movimiento comercial de la feria sirva como impulso para la recuperación económica. Esperan que comerciantes, trabajadores informales, hoteleros y transportadores generen ingresos adicionales que ayuden a estabilizar la economía en medio de la adversidad. La feria, considerada uno de los encuentros agropecuarios más importantes del Caribe colombiano, reúne a productores, empresarios e inversionistas de diferentes regiones, con exposiciones bovinas, juzgamientos, ruedas de negocios y actividades culturales.
El debate sigue abierto en Córdoba. De un lado están quienes insisten en que la prioridad absoluta debe ser la atención social de los damnificados. Del otro, quienes ven en la feria una oportunidad real para proteger el empleo y acelerar la recuperación. Lo cierto es que el departamento enfrenta el desafío de equilibrar dos necesidades que parecen estar en tensión: salvar vidas y sostener la economía en tiempos de crisis.
Fuente original: El Tiempo - Colombia


