Coralina alerta: dejen de cebar tiburones en el archipiélago, es prohibido y peligroso

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago reporta avistamientos de tiburones tigre cerca de zonas de baño y hace un llamado urgente a la comunidad a detener la práctica de alimentar estas especies y arrojar desechos al mar. La norma está clara desde 2022: está completamente prohibido cebar tiburones, y quien lo haga enfrenta multas severas, decomiso de bienes e incluso penas de cárcel. Los tiburones son depredadores vitales para los ecosistemas marinos y están en peligro de extinción.
En las aguas del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina se vive una situación delicada. CORALINA reporta que han visto tiburones tigre merodeando las zonas costeras cercanas a un barco hundido, y la culpa no es de los animales sino de nosotros. La corporación ambiental hace un llamado claro a la comunidad: dejen de alimentar tiburones y no arrojen desperdicios de comida al mar, son prácticas prohibidas que atraen a estos depredadores a las playas donde la gente se baña.
La prohibición no es nueva ni es capricho. Desde el 17 de agosto de 2022, la Resolución 611 de CORALINA establece que está completamente vetado el cebo y la manipulación de fauna marina en todo el archipiélago. No es solo un llamado amistoso: quien incumpla enfrenta consecuencias serias. Las sanciones van desde multas según el Código de Convivencia, hasta el decomiso de embarcaciones y bienes, pasando por penas de cárcel de hasta 9 años para quienes realicen pesca o caza ilegales. El artículo 328 de la Ley 1453 de 2011 contempla multas de hasta 35.000 salarios mínimos mensuales vigentes.
Lo que muchos no entienden es que los tiburones son habitantes de esas aguas, no invasores. Según CORALINA, estos son depredadores fundamentales para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos. Sin ellos, todo el sistema colapsa. Desafortunadamente, muchas poblaciones de tiburones están desapareciendo a causa de la pesca directa, incidental y del aleteo. Hablamos de más de mil especies de tiburones y rayas, muchas de ellas en peligro de extinción, sobre las que aún se sabe muy poco.
La corporación es enfática en un punto: los ataques de tiburón son situaciones lamentables, pero no son culpa del animal ni de la persona atacada. Los tiburones no andan buscando pelear con humanos. Son criaturas asombrosas que merecen respeto y protección en su entorno natural. Arrojar animales muertos al mar, cebar estas especies o cambiar su comportamiento no solo viola la ley, sino que pone en riesgo a todos: a los bañistas, a la fauna marina y a los mismos tiburones.
CORALINA agradece a quienes ya respetan estas normas y no realizan malas prácticas ambientales. El mensaje es simple: los tiburones están en casa, respetemos su espacio, cuidemos nuestras costas y no hagamos nada que ponga en peligro ni a los animales ni a las personas que disfrutan del agua.
Fuente original: San Andrés Hoy
