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Coralina advierte sobre prácticas que ponen en riesgo la fauna marina y los ecosistemas

Fuente: El Isleño
Coralina advierte sobre prácticas que ponen en riesgo la fauna marina y los ecosistemas
Imagen: El Isleño Ver articulo original

La Corporación Ambiental Coralina pide a residentes y turistas que no alimenten tiburones ni arrojen restos de alimentos al mar, prácticas que alteran el comportamiento natural de estos animales y el equilibrio de los ecosistemas. La advertencia surge tras el avistamiento de un tiburón tigre en aguas de San Andrés y Providencia. Quienes incumplan estas disposiciones enfrentan sanciones según la ley ambiental.

La Corporación Ambiental Coralina está sonando la alarma sobre comportamientos que muchos pueden ver como inofensivos pero que representan un peligro real para la vida marina en el archipiélago. La entidad hace un llamado directo a residentes, turistas, pescadores y operadores turísticos para que dejen de arrojar restos de alimentos y desechos orgánicos al océano, y que se abstengan completamente de alimentar a tiburones y otras especies marinas.

El aviso no es casual. Recientemente fue avistado un tiburón tigre (una hembra de aproximadamente tres metros de longitud) en el sector conocido como Nirvana, al costado Oeste de la isla, desplazándose naturalmente en una zona profunda. Aunque el avistamiento en sí no representa problema alguno, Coralina ha notado algo preocupante: hay indicios de que algunas personas están alimentando deliberadamente a estos animales cerca de la costa, lo que altera sus patrones de comportamiento.

Y aquí está el meollo del asunto. Cuando los tiburones asocian la presencia de personas y embarcaciones con la obtención de comida, su comportamiento cambia radicalmente. Empiezan a permanecer más tiempo en zonas frecuentadas por bañistas y alteran sus rutas de desplazamiento natural. Eso es exactamente lo que las autoridades quieren evitar. Por eso recomiendan que la limpieza de productos pesqueros se realice lejos de las playas y áreas de recreación, evitando concentrar residuos orgánicos donde la gente se divierte.

Es importante aclarar que la presencia de tiburones en estas aguas es completamente natural y refleja la buena salud de la Reserva de Biosfera Seaflower. Estos animales son cruciales para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos y son uno de los principales atractivos para el turismo de naturaleza y el buceo responsable. El problema no es que estén ahí, sino que las malas prácticas humanas alteren su comportamiento.

Coralina ha recibido reportes positivos de centros de buceo, instructores y pescadores que reconocen el valor ecológico de estos animales. Sin embargo, esas mismas fuentes han alertado sobre alimentación deliberada que está cambiando el juego. La corporación tiene respaldo legal contundente: decisiones judiciales del Tribunal Contencioso Administrativo de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como del Consejo de Estado, obligan a fortalecer la conservación de los tiburones y reducir las amenazas que enfrentan.

Para quienes no respeten estas advertencias, hay consecuencias. La Ley 2387 de 2024 contempla medidas preventivas y procesos sancionatorios, además de lo establecido en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que prohíbe alimentar fauna silvestre en áreas protegidas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas. No es una sugerencia: es una obligación ambiental con dientes legales.

Fuente original: El Isleño

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