Construcción se encarece: los edificadores buscan refugio en bodegas y almacenes

Los costos de construcción subieron 3,69% en enero, apretando las ganancias de las constructoras. El culpable principal es el aumento del salario mínimo que elevó los gastos laborales. Ante esta presión, las empresas están abandonando proyectos de vivienda para invertir en bodegas e infraestructura logística, negocios más rentables en el actual escenario económico.
Construir en Colombia es cada vez más caro, y ese golpe al bolsillo de las constructoras está cambiando la cara del sector. Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística citados por la firma Bermúdez Constructores, el Índice de Costos de la Construcción de Edificaciones subió 3,69% en enero comparado con diciembre del año anterior. Esto significa que todo lo que necesita una constructora para levantar un edificio, desde materiales hasta mano de obra, se volvió significativamente más costoso en apenas un mes.
El incremento del salario mínimo es el principal responsable de este golpe. Cuando el gobierno aumenta lo que ganan los trabajadores, los costos laborales de las constructoras se disparan automáticamente. Y en proyectos de vivienda, que requieren mucha mano de obra, este impacto es particularmente duro. La pregunta inevitable que se hacen los empresarios es: si los costos suben pero no puedo aumentar los precios sin espantar a los compradores, ¿cómo mantengo mis ganancias?
La respuesta que encontraron muchas constructoras es buscar alternativas. Las edificaciones no residenciales (como bodegas y almacenes) registraron un aumento aún mayor: 3,85%. Pero aquí viene lo interesante: aunque el costo subió más, estos proyectos siguen siendo atractivos porque hay demanda real. El comercio electrónico no para de crecer, los almacenes inteligentes se multiplican, las cadenas de distribución se expanden. Las bodegas que hoy se construyen no son depósitos antiguos: son centros logísticos modernos que funcionan como la sangre de la economía, moviendo mercancías de un lado a otro de manera eficiente.
Bermúdez Constructores lo dice sin rodeos: está "fortaleciendo su participación en infraestructura no habitable". La traducción es clara: se están alejando de vivienda. Y no están solos. Varias empresas del sector están haciendo el mismo cálculo: invertir en bodegas, plantas industriales y centros de distribución, donde márgenes de ganancia son más predecibles y la demanda es más estable.
Este cambio es un espejo de algo más profundo en la economía colombiana. Mientras los márgenes de vivienda se asfixian por costos laborales al alza, el segmento logístico emerge como la cara rentable del negocio inmobiliario. No es una solución para el problema de vivienda que tiene el país, pero explica por qué los constructores están redirigiendo sus inversiones hacia donde encuentran aire para respirar financieramente.
Fuente original: Portafolio - Economía