Congreso pierde representación LGBT: de 7 legisladores solo 2 lograron reelección

Las elecciones legislativas dejaron un retroceso importante para la representación de la comunidad LGBTIQ+ en el Congreso colombiano. Mientras que en el periodo anterior había 7 congresistas abiertamente LGBT (una senadora y seis representantes), ahora solo 2 personas de la diversidad sexual lograron curul, ambas en la Cámara Baja. Caribe Afirmativo advierte sobre obstáculos electorales como falta de financiamiento, violencia política y desinformación que enfrentan estas candidaturas, aunque también analistas políticos señalan que factores como desorganización interna de partidos incidieron en los resultados.
El panorama se volvió más oscuro para la comunidad LGBTIQ+ en el Congreso después de las últimas elecciones legislativas. De los 7 legisladores abiertamente LGBT que ocupaban curules en el periodo anterior, solo 2 lograron mantener su escaño. La cifra representa un golpe importante para una representación que aunque nunca fue mayoritaria, sí había estado consolidándose en el Legislativo.
En la legislatura 2022-2026, la comunidad contaba con una senadora: Angélica Lozano del Partido Verde. En la Cámara de Representantes había seis legisladores de la diversidad sexual, entre ellos Mauricio Toro del Partido Verde, María del Mar Pizarro y Andrés Cancimance del Pacto Histórico. Ahora, para el periodo 2026-2030, el Senado quedó completamente sin representantes LGBT, y en la Cámara solo permanecen Mauricio Toro, quien consiguió más de 21.000 votos, y María del Mar Pizarro, que llegó a través de la lista cerrada del Pacto Histórico por Bogotá.
Lo paradójico es que casi todos los legisladores que no fueron reelectos repitieron su candidatura. Había opciones variadas en ambas cámaras: Andrea Romero Guerrero, Andrés Rojas y Yury Paulina Chavarro del Partido de la U; Tamara Argote y Andrés Cancimance del Pacto Histórico; Luis Carlos Leal del Frente Amplio Unitario. Pese a esto, la mayoría no logró convencer a los votantes nuevamente.
Caribe Afirmativo, organización que hizo seguimiento al tema, fue clara en su diagnóstico: "los resultados preliminares de las elecciones legislativas evidencian una disminución en la representación política de personas abiertamente LGBTIQ+ en el Congreso de la República". La desaparición completa en el Senado preocupa especialmente a los defensores de derechos, quienes ven en esto una reducción de voces en espacios clave de decisión.
Pero aquí viene lo interesante: ¿fue solo por ser LGBT? Yann Basset, analista político de la Universidad del Rosario, explica en una entrevista con EL COLOMBIANO que hay otras razones. Según él, muchas personalidades políticas reconocidas cometieron errores de estrategia electoral. "Con frecuencia se confían demasiado de su capacidad de convocatoria personal e individual y no le prestan suficiente atención a su partido ni a su estructura política. Eso termina desdibujándolos y les quita visibilidad en la opinión pública", señaló.
Bastante culpa tiene también el sistema electoral colombiano con sus listas cerradas, listas abiertas y coaliciones. "El hecho de que se presentaran listas cerradas, listas abiertas y, además, muchas veces en coalición, hace que esto sea un poco una ruleta. Uno nunca sabe por adelantado lo que puede salir de ahí", explicó Basset. Los partidos verdes, en particular, pagaron caro la desorganización interna. "Tenían la oportunidad de poner orden en la casa después de la salida de Carlos Ramón González y no lo hicieron", agregó el analista.
Claro que Caribe Afirmativo también identifica barreras reales que enfrenta la comunidad: limitaciones en acceso a financiamiento, violencia política motivada por prejuicios, campañas de desinformación y ataques específicos contra su orientación sexual o identidad de género. La organización insiste en que la representación de la diversidad sexual en espacios de decisión es crucial para medir la salud de la democracia colombiana.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

