Conflictos en cuatro continentes: millones desplazados por bombardeos mientras crímenes de guerra sacuden a Oriente Medio y África

Irán enfrenta un éxodo masivo de 3,2 millones de personas tras bombardeos de Israel y Estados Unidos, mientras en Líbano civiles desplazados mueren en ataques aéreos. Los ataques a buques en el estrecho de Ormuz se intensifican con marinos fallecidos casi a diario. En Sudán del Sur documentan ejecuciones brutales incluyendo decapitaciones, y en Ucrania una comisión de investigación de la ONU concluye que Rusia ha cometido crímenes de lesa humanidad contra menores.
El miércoles dejó un panorama desolador en varios conflictos activos alrededor del mundo. En Irán, la escalada militar ha generado una de las migraciones internas más grandes registradas recientemente. Según evaluaciones preliminares del ACNUR, entre 600.000 y un millón de hogares iraníes —cifra que suma hasta 3,2 millones de personas— han huido de Teherán y otras grandes ciudades bombardeadas por Israel y Estados Unidos hacia zonas rurales en el norte buscando protección. La crisis humanitaria es aún más grave porque entre los desplazados hay también decenas de miles de refugiados, principalmente afganos, que ya enfrentaban una situación especialmente vulnerable antes de estos eventos.
En Líbano, donde ya hay más de 759.000 personas desplazadas, la situación se vuelve cada vez más crítica. Más del 80 por ciento de estos desplazados viven sin refugios dignos: en edificios sin terminar, espacios públicos o vehículos, sin acceso adecuado a agua, saneamiento o atención médica. Un ataque israelí durante esta semana alcanzó a personas desplazadas que dormían en tiendas de campaña en las calles de Beirut, causando al menos ocho muertos y decenas de heridos. La directora general de la Organización Internacional para las Migraciones, Amy Pope, condenó el ataque recordando que "los civiles y los objetos civiles nunca deben ser atacados deliberadamente; sus lugares de refugio no pueden ser objetivo de hostilidades militares".
La inseguridad en las rutas marítimas se suma a la crisis regional. Los ataques contra la navegación en el estrecho de Ormuz se han intensificado casi a diario desde marzo, dejando un saldo de al menos ocho marinos fallecidos según la Organización Marítima Internacional. Un proyectil alcanzó esta semana un buque portacontenedores, y en otro ataque contra dos petroleros cercanos al puerto iraquí murió un marino indio. La afectación a la navegación comercial podría tener implicaciones económicas para países latinoamericanos que dependen del comercio internacional.
En Sudán del Sur, el panorama es igualmente perturbador. El Alto Comisionado para los Derechos Humanos reportó que más de 160 civiles han muerto en apenas 17 días de hostilidades entre fuerzas gubernamentales y oposición. Las denuncias incluyen hechos brutales: el 21 de febrero, soldados gubernamentales decapitaron a cuatro civiles en la aldea de Thiam, entre ellos una mujer, un niño y una niña. Ese mismo día, 21 civiles fueron asesinados en Pankor después de que soldados los reunieran fingiendo ofrecerles comida. Además, se han destruido intencionadamente 99 pozos de agua, dejando sin acceso a recursos básicos a más de 280.000 desplazados.
Respecto a la infancia, UNICEF alertó que la situación se vuelve catastrófica. Desde el 28 de febrero, más de 1100 niños han resultado heridos o muertos en Oriente Medio, incluyendo 200 en Irán, 91 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait. Hospitales, escuelas y sistemas de agua han sido atacados o destruidos. "Nada justifica la muerte y mutilación de niños", recordó la agencia.
En Ucrania, una comisión de investigación de la ONU presentó un informe concluyendo que las autoridades rusas han cometido crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra contra la infancia. Los investigadores entrevistaron a 85 soldados desertores que testificaron sobre prácticas violentas: disparos a quemarropa, palizas y encierros en fosas como castigo. La comisión también documentó nuevos casos de violencia sexual y la existencia de tribunales rusos condenando acusados sin garantías fundamentales.
Fuente original: ONU - Oriente medio



