Confirman agua contaminada en El Pando y María Eugenia: piden declarar emergencia sanitaria

La Personería Distrital de Santa Marta solicitó a las autoridades de salud declarar emergencia sanitaria en El Pando y María Eugenia después de confirmar que el agua potable está contaminada con materia fecal. Más de 60 habitantes de María Eugenia denunciaron desde inicios de junio problemas en el sistema de acueducto, olores fuertes y enfermedades relacionadas con el consumo de agua. La empresa prestadora del servicio, ESSMAR E.S.P., aún no ha implementado soluciones estructurales.
En Santa Marta ya no hay duda: el agua que llega a los hogares de El Pando y María Eugenia está contaminada. Un análisis técnico de la Secretaría de Salud Distrital lo confirmó. Hay materia fecal en el agua que la gente consume, y eso representa un peligro real para la salud de toda la comunidad. Por eso la Personería Distrital le pidió formalmente a las autoridades sanitarias que declaren la emergencia en estos sectores.
El problema no es nuevo. Desde el 4 de junio, más de 60 vecinos del barrio María Eugenia presentaron una denuncia formal describiendo un desastre en el sistema de acueducto. Fallas en la estación de bombeo, cortes constantes del servicio, y lo más preocupante: la sospecha de que aguas residuales se estaban mezclando con el agua potable. Específicamente, los afectados viven en el área entre la calle 40 y las carreras 12 a 16. Reportaron olores insoportables, encharcamientos, plagas de mosquitos y otros vectores, y algo que duele más: niños y niñas enfermos en las escuelas, presuntamente por beber agua contaminada.
Mientras tanto, en El Pando también denunciaban lo mismo. Líderes comunitarios alertaron sobre la mezcla de aguas servidas con el agua que llega a las casas. No es un problema menor: afecta derechos fundamentales como la salud pública y el acceso a servicios públicos dignos. Y lo que más molesta a la gente es que la empresa prestadora del servicio, ESSMAR E.S.P., no ha hecho nada estructural para resolver esto. Solo promesas sin resultado.
La Personería no se quedó de brazos cruzados. Pidió un análisis formal de la calidad del agua y los resultados fueron alarmantes: confirmaron la contaminación con materia fecal. Eso es lo que la ley llama un "riesgo inminente para la salud pública". Por eso invocaron el artículo 32 del Decreto 1575 de 2007, que permite a las autoridades sanitarias declarar una emergencia cuando el sistema de agua representa peligro para la población.
La normatividad es clara: cuando hay riesgos inminentes como estos, las autoridades pueden tomar medidas de seguridad inmediatas. Lo que hace falta ahora es que las autoridades de salud actúen rápido, porque mientras tanto, más familias siguen consumiendo agua contaminada.
Fuente original: Seguimiento

