Condenado a 18 años el "cerebro" del asesinato de empresario mexicano en Medellín

David Acosta Díaz fue condenado a 18 años de prisión por ser el coordinador del homicidio de un ciudadano mexicano ocurrido en El Poblado en junio de 2024. El hombre viajó desde Bogotá para planear los detalles del crimen junto con los sicarios. Lo grave es su conexión con El Costeño, implicado también en el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay, lo que sugiere una red criminal de envergadura nacional.
La justicia colombiana cerró un capítulo importante en la investigación del crimen que sacudió a uno de los sectores más exclusivos de Medellín hace poco más de un año. David Acosta Díaz, el hombre señalado como el principal organizador del asesinato de un empresario mexicano, fue condenado a 18 años de cárcel tras aceptar su responsabilidad en los hechos. La condena llegó mediante un acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, en el que el sentenciado reconoció directamente su participación en la planeación y ejecución del crimen.
Pero Acosta Díaz no solo enfrentó cargos por el homicidio. También fue condenado por fabricación, tráfico, porte y tenencia de armas de fuego con agravantes. Lo que revela el proceso judicial es que este no era un personaje secundario en la operación criminal. Las investigaciones fiscales muestran que David Acosta viajó específicamente desde Bogotá hacia Medellín con una misión clara: coordinar y definir el momento exacto en que los sicarios debían ejecutar el atentado. Su rol fue el de articulador, el eslabón que conectaba a los que dispararían las balas.
El crimen ocurrió el 30 de junio de 2024 en El Poblado. La víctima era un hombre de 54 años dedicado a la comercialización de productos tecnológicos. Los hechos sucedieron cuando el ciudadano extranjero se encontraba en un establecimiento comercial, donde fue abordado por hombres armados mientras estaba en estado de indefensión.
Acosta Díaz no ha sido el único condenado por este caso. La Fiscalía también ha sentenciado a tres personas más que participaron en diferentes momentos de la operación: Antonio Rafael Herrera Escobar y Jhon Fabio Prada Rico recibieron 25 años de prisión tras suscrever acuerdos similares, mientras que Anthony Tobar Ponceleón fue condenado a 18 años bajo el mismo mecanismo.
Lo que realmente preocupa a las autoridades es el círculo en el que Acosta Díaz se movía. En esta misma investigación, la Fiscalía judicializó a Elder José Arteaga Hernández, conocido como El Costeño o Chipi. Este personaje no es un criminal común: además de estar vinculado a la planeación del asesinato del empresario mexicano, está relacionado con el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay. La conexión sugiere que no se trataba de una banda delincuencial cualquiera, sino de una estructura con capacidad para ejecutar atentados contra objetivos de alto perfil.
Las investigaciones periodísticas complementarias sugieren que Acosta Díaz podría ser un eslabón clave en las relaciones entre estas redes sicariales y las disidencias de las Farc, lo que explicaría tanto el acceso a armamento sofisticado como la capacidad logística de moverse entre las principales ciudades del país para cometer crímenes por encargo.
Fuente original: El Tiempo - Colombia


