Comunidades indígenas de Manaure lideran plan de manejo de residuos con soluciones propias

Corpoguajira realizó una jornada con seis comunidades indígenas de Manaure para fortalecer la gestión de residuos y la conservación ambiental. Usando una metodología participativa, las comunidades identificaron sus problemas ambientales y propusieron soluciones adaptadas a su realidad, como cerramientos de madera local y puntos de recolección selectiva. La iniciativa busca articularse con asociaciones de recicladores para garantizar la disposición adecuada de los materiales fuera de los territorios.
En La Guajira, donde la aridez y los desafíos históricos han marcado el territorio, las comunidades indígenas están tomando las riendas de sus propios problemas ambientales. Corpoguajira realizó una jornada de socialización con los asentamientos de Churupa, Koushimana, Villa Luz, Uriakat 1, Uriakat 2 y Alapalein, en Manaure, buscando fortalecer la gestión integral de residuos sólidos, el manejo de desechos posconsumo y la conservación de la fauna y flora del territorio.
Lo que hizo diferente este encuentro fue la metodología empleada. En lugar de imponer soluciones desde arriba, Corpoguajira aplicó una herramienta participativa llamada "Puntos de Dolor y Puntos de Poder". Esta estrategia permitió que los representantes indígenas identificaran, sin filtros, los principales problemas ambientales que enfrenta su entorno debido a la contaminación. Luego, las comunidades construyeron colectivamente una visión positiva sobre el futuro de sus tierras, enfocada en la sostenibilidad y el respeto por los recursos naturales.
Uno de los consensos más importantes fue reconocer la urgencia de transformar los asentamientos en espacios limpios y libres de basura. Pero los indígenas no solo señalaron el problema: propusieron soluciones concretas adaptadas a su realidad y sus tradiciones. Entre las estrategias destacó la construcción de cerramientos elaborados con yotojoro, una madera local resistente que existe en la región. Estas estructuras albergarían contenedores para residuos aprovechables, evitando que los desechos queden expuestos al viento y a los animales. También sugirieron ubicar sacos en puntos estratégicos, incluso colgados en árboles, para facilitar la recolección selectiva sin que se acumule basura en los asentamientos.
La iniciativa va más allá de lo local. Corpoguajira proyecta articular esfuerzos con asociaciones de recicladores de Manaure y Riohacha para garantizar el transporte oportuno y la disposición final adecuada de los materiales fuera de las comunidades. Se trata de cerrar completamente el ciclo: las comunidades separan y almacenan, los recicladores transportan y procesan, y el territorio deja de ser un depósito de basura.
Lo más significativo de este proceso es que las poblaciones indígenas no son solo receptoras de políticas públicas, sino protagonistas activos en la gestión de su propio entorno. Con madera de yotojoro, costales colgados en los árboles y la sabiduría ancestral de la cultura wayúu, estas seis comunidades están escribiendo una nueva página en la historia ambiental de La Guajira.
Fuente original: La Guajira Noticias

