Cómo celebrar San Valentín sin quebrar el mes: la guía práctica para enamorados sin deudas
San Valentín se ha convertido en una celebración cada vez más popular en Colombia, pero gastos excesivos pueden comprometer las finanzas de todo el año. Expertos en finanzas personales advierten que la clave está en fijar un presupuesto realista antes de festejar, comunicarse abiertamente con la pareja sobre los límites de dinero, y considerar planes económicos como cenas en casa o paseos locales. La conversación honesta sobre dinero es tan importante como el regalo mismo para evitar que el amor termine generando resentimiento por deudas.
Año tras año, San Valentín se arraiga más profundamente en la cultura de los colombianos. Aunque en septiembre ya existe el Día del Amor y la Amistad, cada vez son más las parejas que deciden celebrar el 14 de febrero con flores, chocolates, cenas especiales e incluso viajes. El problema es que muchos no se detienen a pensar en lo que realmente pueden permitirse antes de hacer reservas o comprar regalos costosos.
Santiago Rodríguez Raga, profesor de administración en la Universidad de los Andes y especialista en finanzas personales, plantea la situación de forma clara: "la pareja debe tener en cuenta su situación financiera, pues cualquier exceso que se realice por encima de cierto nivel puede llegar a afectar las finanzas, no solo del mes sino todo el año". En otras palabras, un fin de semana romántico costoso podría significar que pasen los siguientes meses apretándose el cinturón para recuperarse.
El verdadero problema surge cuando alguien olvida que San Valentín no es la única celebración importante del año. Existen aniversarios, cumpleaños y otras fechas especiales que también requieren dinero. Por eso Rodríguez sugiere que las parejas piensen en planes más económicos: disfrutar tiempo de calidad juntos, salidas con amigos o actividades sencillas. Reconoce que esto implica disciplina, pero advierte que "por cualquier exceso, pueden pesar el siguiente o los siguientes meses hasta poner las finanzas en orden".
Santiago Reinoso, profesor de la maestría en asesoría familiar de la Universidad de la Sabana, añade un elemento crucial: la comunicación. No todas las celebraciones necesitan el mismo presupuesto ni el mismo nivel de sorpresa. Algunas merecen más planeación que otras, y esto solo se resuelve hablando. "La comunicación con la pareja es fundamental, en especial porque hay que considerar cuáles celebraciones vale la pena que sean sorpresivas para la otra persona", explica.
Aquí radica la contradicción que muchos enfrentan: saben que ahorrar es importante y tienen metas futuras, pero las emociones del momento los empujan a gastar. Rodríguez lo sintetiza así: "si bien gastar en estas fechas puede ser agradable, es más difícil dejar de consumir o festejar hoy pensando en un sueño". Es la tensión eterna entre disfrutar ahora y prepararse para después.
Para no caer en este dilema, los expertos recomiendan un ejercicio simple pero efectivo: definir un monto específico para San Valentín con anticipación, asegurándose de que encaje en su realidad financiera y esté alineado con los objetivos de ahorro que han acordado como pareja. Junto a esto, optar por planes más económicos (cenas caseras, fiestas con amigos, paseos locales) en lugar de opciones caras puede hacer toda la diferencia. Pero lo más importante es mantener conversaciones honestas y periódicas sobre dinero, revisar juntos cómo van las finanzas y no permitir que el tema sea tabú. Porque al final, el dinero es tan relevante para la estabilidad de una relación como el amor mismo.
Fuente original: La República - Finanzas