Combates armados en Segovia generan pánico entre habitantes de zona rural de Antioquia
Enfrentamientos entre grupos armados ilegales sacudieron la vereda Altos de Manila en Segovia desde el sábado 2 de mayo, con explosiones y disparos que sembraron el pánico entre los civiles. El Ejército se movilizó hacia la zona pero también fue hostigado por los combatientes. Organizaciones de derechos humanos alertan sobre riesgos de desplazamiento forzado y confinamiento de familias en veredas cercanas.
La tranquilidad de las comunidades rurales en la vereda Altos de Manila, en el municipio de Segovia al nordeste de Antioquia, se vio quebrada por intensos enfrentamientos entre grupos armados ilegales que se intensificaron desde la tarde del sábado 2 de mayo. Los habitantes de la zona reportaron detonaciones de explosivos y ráfagas de fusil que duraron varias horas, dejando a la población civil sumida en el temor y la incertidumbre sobre lo que sucedía a su alrededor.
La llegada del Ejército Nacional intentó controlar la situación, pero según reportes, los militares también fueron objeto de hostigamiento por parte de los grupos en confrontación. Las autoridades locales reforzaron su presencia en sectores aledaños para monitorear el desarrollo de los hechos y brindar apoyo en las labores de seguridad, pero la tensión continuaba en la zona mientras los enfrentamientos persistían.
Lo más preocupante para las organizaciones sociales y de derechos humanos es el impacto humanitario que estas confrontaciones están dejando en las familias. Advierten sobre posibles desplazamientos forzados de habitantes y confinamientos en sus propias viviendas, situaciones que vulneran los derechos de poblaciones civiles que nada tienen que ver con los conflictos armados. Algunas familias ya consideran abandonar sus territorios por miedo a quedar atrapadas en medio de los combates.
Ante esta realidad, diversos sectores han pedido que el Estado refuerce su presencia institucional en Altos de Manila y sus alrededores para garantizar la protección de los civiles y frenar los riesgos derivados de esta confrontación. Mientras tanto, las autoridades mantienen el seguimiento del caso, pero la tensión no cede en este sector del nordeste antioqueño.
Fuente original: Minuto30
