Comandante de Policía en Providencia muere con disparo tras denunciar acoso de superior
La subteniente Jenyfer Alexandra Marciales, comandante de la Estación de Policía en Providencia, fue hallada muerta en extrañas circunstancias con un disparo en su habitación. Su familia asegura que la oficial llevaba cuatro meses denunciando acoso laboral de un teniente superior, pero sus reportes quedaron sin respuesta institucional. Los familiares dudan del caso y piden una investigación profunda, incluyendo los resultados de la necropsia que solicitaron a Medicina Legal.
Un caso que inquieta en la isla de Providencia. La subteniente Jenyfer Alexandra Marciales Londoño, de 35 años y comandante de la Estación de Policía local, fue hallada sin vida en su habitación con una herida de bala. Lo que pone en alerta a su familia es que previo a su muerte, la oficial había presentado denuncias contra un teniente encargado del distrito por presunto acoso laboral, denuncias que aparentemente no fueron investigadas a fondo.
Su hermana Leydis Marciales reveló que el acoso no es un asunto reciente. "Sabíamos del acoso laboral que estaba viviendo desde hace 4 meses. Ella en vida había reportado ese acoso y tampoco le habían dado respuesta", afirmó. Según la familia, Marciales dejó constancia de estas conductas a través de denuncias formales, videos, chats y testimonios que compartió incluso con compañeros de la misma estación.
Los familiares están convencidos de que lo que pasó no fue lo que las autoridades podrían estar sugiriendo. "Estamos pidiendo la información, porque no nos han dado todavía reportes de Medicina Legal y eso es lo que estamos esperando. Dicen que fue con arma de fuego con lo que la encontraron y con una herida de bala a plena luz del día; eso nos deja un sinsabor, porque no es el actuar de mi hermana", señaló Leydis.
Marciales Londoño era una oficial con 16 años de trayectoria en la Policía, reconocida por su constancia y disciplina, razón por la cual había ascendido a subteniente. Hace un año llegó a San Andrés y desde hace cuatro meses se desempeñaba como comandante en Providencia. De acuerdo con su familia, el acoso que enfrentaba incluía desautorizaciones públicas frente a sus subalternos por parte de un oficial superior, conductas que supuestamente no fueron atendidas con las medidas necesarias por la institución.
Fuente original: The Archipielago Press

