Colombianos heridos en la guerra de Rusia piden desesperadamente volver a casa
Colombianos que viajaron a Rusia bajo contrato para participar en la guerra contra Ucrania están resultando heridos y buscan ser repatriados. Andrés Felipe Ruiz, quien lleva apenas dos meses allá, sufrió impactos de bala y esquirlas de explosivos. Su familia y la de otros compatriotas claman a la cancillería por ayuda. Se conoce de al menos seis colombianos en situación similar, además de peruanos, mexicanos y ciudadanos de otros países.
La guerra entre Rusia y Ucrania, que lleva cuatro años golpeando al mundo, ahora toca las puertas de hogares colombianos de una forma que pocos imaginaban. Mientras el conflicto continúa en el este europeo, hay familias acá en el país que viven con angustia sabiendo que sus seres queridos están en el frente de batalla, heridos y sin poder regresar.
Así es el caso de Andrés Felipe Ruiz, quien salió de Colombia con un contrato en la mano que le prometía sustento económico a cambio de participar en la guerra. El acuerdo le ofrecía un pago inicial de dos millones de rublos, equivalente a 71 millones de pesos, más un salario mensual de 210 mil rublos, unos 10 millones 700 mil pesos. Una suma que sin duda hace diferencia para una familia colombiana. Pero lo que parecía una oportunidad económica se convirtió en una pesadilla cuando apenas lleva dos meses en territorio ruso.
Andrés Felipe resultó herido por impacto de proyectiles y esquirlas de explosivos lanzados desde un dron. El último video que su familia tiene de él, grabado hace poco, muestra a un joven lastimado pidiendo ayuda. Su hermana Paola y los demás familiares no solo lloran por su estado, sino que desconocen cómo traerlo de vuelta a Colombia.
Lo preocupante es que Andrés no está solo. Según lo que él mismo ha reportado, hay al menos seis colombianos más heridos en su mismo grupo, y el panorama se amplía cuando se incluyen peruanos, mexicanos y ciudadanos de otras naciones que tomaron la misma decisión: ir a una guerra que no es la suya con la esperanza de ganar dinero. Hoy muchos de ellos están gravemente heridos y sus familias claman a la cancillería colombiana por una intervención urgente.
El drama de estas personas refleja una realidad incómoda: el desespero económico lleva a compatriotas a asumir riesgos extremos lejos de casa. Y cuando todo sale mal, la repatriación se convierte en una batalla aún más difícil que la que enfrentan en el campo de batalla.
Fuente original: Telemedellín

