Colombia y Nueva Zelanda trabajan juntos en inteligencia artificial para proteger lenguas indígenas

Investigadores de la Universidad de Waikato visitaron la Universidad del Magdalena en Santa Marta para fortalecer la colaboración en inteligencia artificial, soberanía de datos y tecnología para comunidades locales. Durante el encuentro presentaron avances del proyecto ALUNA-IA y la herramienta Sayta, diseñada para preservar lenguas indígenas. Este es parte de un trabajo colaborativo que comenzó en 2025 e incluye intercambio de estudiantes, docentes y desarrollo de soluciones tecnológicas pensadas desde las necesidades del territorio.
En Santa Marta, la Universidad del Magdalena fue anfitriona de un encuentro académico que reafirma la alianza entre Colombia y Nueva Zelanda en temas de tecnología e innovación social. Investigadores de la Universidad de Waikato llegaron al campus para trabajar en inteligencia artificial, soberanía de datos y cómo estas herramientas pueden servir a las comunidades indígenas, campesinas y pescadoras de la región.
Durante la visita, los expertos neozelandeses compartieron espacios con docentes, estudiantes y representantes de comunidades locales para mostrar avances del proyecto ALUNA-IA y presentar a Sayta, una herramienta tecnológica pensada para impulsar y preservar las lenguas indígenas. No se trató solo de conferencias en aulas: los visitantes recorrieron espacios simbólicos del campus como la Kankurwa y el Aula Palafítica, además de reunirse con el Centro Innova para explorar posibilidades de trabajo conjunto.
Lo interesante de este intercambio es que no es puntual. Desde 2025, ambas universidades vienen tejiendo una relación académica real que incluye movilidad de estudiantes y profesores, y construcción de proyectos conjuntos. Los investigadores de Unimagdalena ya habían viajado a Nueva Zelanda para estudiar cómo esa país maneja la gobernanza de datos en contextos con comunidades originarias, trayendo aprendizajes que aplican en el Caribe colombiano.
Un aspecto fundamental de esta visita fue el trabajo directo con las comunidades. No fue a puertas cerradas: indígenas, campesinos y pescadores participaron activamente en mesas de diálogo aportando sus perspectivas y necesidades. La universidad enfatiza que la idea es que la tecnología no crezca aislada, sino conectada con la realidad cultural y social del territorio.
En los talleres de co-creación se identificaron problemáticas específicas del territorio y se exploraron soluciones posibles apoyadas en inteligencia artificial. De esta manera, la innovación no llega desde afuera, sino que surge del diálogo entre expertos y comunidades.
Con estos encuentros, Unimagdalena busca consolidar alianzas internacionales que trasciendan la teoría. El objetivo es claro: fortalecer la investigación mientras genera impacto real en las comunidades, uniendo innovación tecnológica, respeto por la interculturalidad y desarrollo social genuino.
Fuente original: Seguimiento


