Colombia y Ecuador levantan aranceles del 100% y respiran los comerciantes de la frontera

Tras una disputa por seguridad y narcotráfico, Colombia y Ecuador eliminaron los aranceles que habían llegado al 100%, medida que golpeó duramente el comercio binacional. Las exportaciones colombianas cayeron 3,2% entre enero y noviembre de 2025, con caídas drásticas en sectores como energía eléctrica, lubricantes y vestuario. Regiones fronterizas como Nariño perdieron decenas de millones en ventas, aunque la recuperación será lenta.
Con el inicio de junio llegó un alivio para los empresarios que operan en la frontera entre Colombia y Ecuador. Ambos países decidieron eliminar los aranceles que habían alcanzado el 100%, una barrera comercial impuesta en medio de tensiones originadas por desacuerdos respecto a la lucha contra el narcotráfico. La Cancillería colombiana explicó que esta decisión respondió al cumplimiento de compromisos adquiridos dentro de la Comunidad Andina.
Mientras estas tarifas estuvieron en vigencia, el comercio bilateral sufrió daños considerables, especialmente en departamentos como Nariño. Según datos de Analdex, entre enero y noviembre de 2025 las exportaciones colombianas hacia Ecuador sumaron US$1.673 millones, representando una caída del 3,2% comparado con el mismo período de 2024. La mayor afectación vino del sector energético, que registró una contracción del 52,5% en ventas de electricidad. Desde el lado ecuatoriano, Colombia se posiciona como el noveno destino de sus exportaciones con un valor superior a los US$850,2 millones.
Las ciudades fronterizas como Ipiales y Pasto sienten en carne propia los efectos de esta crisis comercial. Los vendedores de lubricantes reportaron pérdidas que rondan el 55%, mientras que comerciantes de ropa y calzado enfocados en la clientela ecuatoriana vieron desplomarse sus ventas hasta en un 60% en Ipiales, y alrededor del 20% en Pasto. La situación se agravó porque Fenalco Nariño advierte que el 97% del tejido empresarial del departamento está conformado por micro y pequeñas empresas, lo que amplificó la vulnerabilidad de estos negocios.
Las agencias de aduanas apenas lograban operar al 10% de su capacidad normal. El impacto no se limitó al precio de la mercancía: el arancel del 100% también incrementó la base para cobrar el IVA, encareciendo aún más los productos. Como efecto secundario no deseado, las medidas impulsaron el contrabando a través de los más de 54 pasos ilegales y cerca de 70 trochas que existen en la zona fronteriza.
Aunque los aranceles ya fueron eliminados, los empresarios saben que la recuperación no será inmediata. El comercio tardará en volver a sus niveles anteriores a la crisis, y muchos negocios deberán reconstruirse desde cero.
Fuente original: La Guajira Noticias

