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Colombia perdió 2,7 billones por caída en producción de petróleo durante 2025

Fuente: El Colombiano - Negocios
Colombia perdió 2,7 billones por caída en producción de petróleo durante 2025
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La producción petrolera de Colombia cayó 3,4% en 2025, dejando de producir 9,6 millones de barriles que representaban 660 millones de dólares en ingresos perdidos, equivalentes a 2,7 billones de pesos. Esta cifra equivale a casi el 30% de los recursos que el Gobierno busca recaudar con la emergencia económica para atender zonas afectadas por la ola invernal. El sector gasífero fue aún más golpeado con una caída de 17,1%, alcanzando el nivel más bajo desde 2015, principalmente por el agotamiento natural de los campos productores.

La realidad de los ingresos petroleros en Colombia se oscureció en 2025. El país cerró el año produciendo un promedio de 746.000 barriles diarios, lo que significó una reducción de 3,4% comparado con 2024. En números concretos, esto quiere decir que dejamos de extraer 26.200 barriles menos cada día durante todo el año. A lo largo de los doce meses, esa diferencia acumulada se convirtió en aproximadamente 9,6 millones de barriles sin producir.

Ahora bien, qué significa esto en el bolsillo del país. Con un precio promedio del petróleo Brent de 69 dólares el barril, esos barriles faltantes representaron 660 millones de dólares en ingresos que nunca llegaron. Convertidos a pesos, usando la tasa de cambio que se manejaba, eso equivale a alrededor de 2,7 billones de pesos. Para entender la magnitud, esa cantidad es casi el 30% de los 8 billones que el Gobierno dice necesitar para atender a los departamentos golpeados por la emergencia económica por la ola invernal.

El comportamiento fue errático durante todo 2025. Enero comenzó con 769.800 barriles diarios, pero el primer trimestre mostró una caída constante, hubo un respiro en el segundo trimestre, se estabilizó en el tercero alrededor de los 750.000 barriles y cerró diciembre con 747.200 barriles diarios. Las razones no sorprenden a quien entienda el sector: hay una declinación natural de los campos estimada en 22%, es decir, los yacimientos simplemente están envejeciendo y rinden menos con el tiempo. A eso se sumaron interrupciones operativas. Tan solo Ecopetrol reportó 2,15 millones de barriles de producción diferida entre enero y septiembre, petróleo que no pudo extraerse cuando estaba planeado por problemas técnicos o externos.

El gas natural pasó por una crisis aún mayor. El gas que realmente llega a los hogares e industrias promedió 794,2 millones de pies cúbicos diarios durante 2025, una caída de 17,1% respecto a 2024. Lo más preocupante fue el cierre del año: en diciembre, la producción se desplomó a 693 millones de pies cúbicos diarios, la cifra mensual más baja registrada desde 2015. El problema radica en que apenas doce campos producen el 80% del gas del país, y tres de ellos sufrieron golpes devastadores. Cusiana se desplomó 32%, Clarinete cayó 30,8% y Cupiagua, una de las principales fuentes de gas, retrocedió 23,7%.

Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de Campetrol (la cámara del sector), señaló que "para recuperar de manera sostenida la producción de gas y petróleo, el país requiere gestionar la conflictividad en los territorios, desarrollar los proyectos offshore, los Yacimientos No Convencionales (fracking), aumentar el factor de recobro de los campos actuales y mejorar la competitividad para la firma de nuevos contratos, así como aumentar la actividad exploratoria". En otras palabras, explorar nuevas reservas en aguas profundas, implementar técnicas de extracción no convencional y mejorar la seguridad en zonas donde operan las petroleras.

La situación refleja una verdad incómoda: no es un problema temporal sino estructural. Los campos que han alimentado la economía colombiana durante décadas están llegando al final de su vida productiva. Sin nuevos descubrimientos o nuevas técnicas que hagan rentable extraer de yacimientos más complejos, los ingresos por petróleo seguirán bajo presión. Y mientras eso sucede, el país pierde recursos que necesita para responder a emergencias como la actual ola invernal.

Fuente original: El Colombiano - Negocios

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