Colombia paga completa su deuda con el FMI y negocia en otros términos
El Gobierno confirmó el pago total de 5.400 millones de dólares que Colombia debía al Fondo Monetario Internacional. El crédito había sido solicitado en 2020 para enfrentar la emergencia económica causada por la pandemia. Al quedar libre de esta obligación, el país cambió su relación con el organismo multilateral y negocia ahora desde una posición distinta, sin estar sujeto a las condiciones que impone el FMI a países deudores.
Colombia cierra un capítulo importante de su historia financiera reciente. El Gobierno acaba de confirmar que pagó la totalidad de los 5.400 millones de dólares que adeudaba al Fondo Monetario Internacional, un crédito que el país había recibido en plena crisis del COVID-19 durante el gobierno de Iván Duque.
El presidente Gustavo Petro anunció la noticia con claridad: "Se ha pagado la totalidad de la deuda con el FMI (...) Eso significa que Colombia deja de estar sujeta a las condiciones onerosas que el FMI impone a países deudores". La expresión del mandatario pone sobre la mesa algo que trasciende lo meramente financiero: la independencia del país en sus decisiones económicas.
Lo que antes era un préstamo de emergencia ahora es historia. Colombia utilizó esta Línea de Crédito Flexible en diciembre de 2020, cuando la pandemia golpeaba fuerte la economía. Este instrumento estaba diseñado precisamente para países con bases económicas sólidas que necesitaban respaldo ante crisis externas. Con el pago completado, el país se posiciona de manera diferente.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, fue enfático en su mensaje durante un foro en Bogotá: "Hemos cancelado la totalidad de la deuda con el FMI, no tenemos deuda con el FMI y eso ha hecho que nuestras conversaciones (...) sean en otros términos". El funcionario dejó claro que el Gobierno no pretende volver a endeudarse con este organismo internacional.
Esa cambio de circunstancias abre puertas a una negociación distinta. Ávila explicó que el Gobierno "estableció unas reglas de la relación y de la conversación absolutamente distintas" con el FMI. Ya no se trata de un deudor que cumple condiciones impuestas, sino de un país que dialoga desde otra posición.
Fuente original: KienyKe - Portada
