Colombia lidera RedArtes en Bogotá mientras Petro muestra evidente agotamiento ante delegaciones internacionales

Colombia asumió la presidencia de la recién creada Red Iberoamericana de Educación Artística y Cultural (RedArtes) durante el cierre del Congreso Iberoamericano celebrado en el Teatro Colón. El evento, que reunió a 20 países y cuerpos diplomáticos, consolidó un hito multilateral con la firma de la Declaración de Bogotá. Sin embargo, la imagen del presidente Petro durmiendo en el escenario durante parte de la ceremonia contrastó con su posterior intervención, donde defendió el programa Artes para la Paz y su filosofía sobre la cultura como herramienta de paz.
El Teatro Colón de Bogotá fue testigo el viernes 15 de mayo de un momento histórico para la región: Colombia asumió la primera presidencia de RedArtes, la recién creada Red Iberoamericana de Educación Artística y Cultural. El evento de alto nivel reunió a delegaciones de veinte países y congregó al cuerpo diplomático internacional en torno a un objetivo común: fortalecer la educación artística como derecho fundamental en Iberoamérica.
Sin embargo, la solemnidad del momento se vio matizada por una imagen que generó más de una conversación. Durante la mayor parte de la ceremonia, el presidente Gustavo Petro se mostró visiblemente cansado y desconectado de las intervenciones. Una fotografía lo capturó sentado en el centro del escenario, rodeado por las banderas de República Dominicana, Brasil y Andorra, encorvado y con los ojos cerrados. El contraste entre esa imagen de evidente fatiga y la trascendencia del evento no pasó inadvertido ante la comunidad internacional presente.
Cuando Petro tomó la palabra, sorprendió desviando el enfoque del foro hacia sus habituales reflexiones geopolíticas, reafirmando su posición sobre el conflicto en Israel. Luego buscó reconectar con el eje central del congreso mediante un llamado al diálogo entre civilizaciones. "Sensibilidad y conocimiento van de la mano, son sinónimos en el ser humano; podemos ser absolutamente racionales, pero eso no es posible sin la sensibilidad. La razón y el sentimiento van de la mano. El libro Cien años de soledad relata la soledad que genera la violencia de matarnos entre nosotros. Nos acompaña esa soledad que nos aísla del mundo; salir de los cien años de soledad es construir la paz", puntualizó el presidente.
El mandatario aprovechó su intervención para defender el balance de su administración en educación artística. Según cifras oficiales, el programa Artes para la Paz ha impactado a cerca de un millón de personas, alcanzado tres mil instituciones educativas y está presente en todos los municipios del país. RedArtes funcionará como un mecanismo de cooperación permanente entre los ministerios de Cultura de la región, con el objetivo de intercambiar experiencias y construir políticas públicas conjuntas. La Organización de Estados Iberoamericanos asumirá la secretaría técnica de esta iniciativa, que fue inspirada especialmente en la experiencia colombiana.
Raphael Callou, director general de Cultura de la OEI, destacó en el evento que "Celebramos los consensos que hemos logrado durante este congreso, en tiempos de alta polarización que vive el mundo actualmente. Así, hemos establecido esta Red Iberoamericana de Educación y Formación Artística y Cultural inspirados en muchas de las prácticas que tenemos en Iberoamérica, pero especialmente, en el marco de este Congreso, a partir de la experiencia que tenemos en Colombia con el programa Artes para la Paz".
La ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani Fonrodona, complementó el mensaje con una visión más radical sobre el cambio social. Recordó que hace diez años, en ese mismo teatro, Colombia firmaba el Acuerdo de Paz, y subrayó que la apuesta del Gobierno es que las regiones dialoguen desde las prácticas artísticas y no desde el conflicto. Según Kadamani, "Iberoamérica se quiere contar de otra manera y le quiere proponer una conversación al mundo... una que tenga que ver con una cultura de paz, de diversidad cultural, de lenguas, de formas y de sistemas de conocimiento. Es muchísimo más urgente formar seres humanos más sensibles y no consumidores eficientes. Le queremos enseñar al mundo que la cultura se tiene que defender en los sistemas estatales".
El Congreso Iberoamericano se extendió entre el 11 y el 15 de mayo, con sede en Bogotá pero con actividades simultáneas en Medellín, Bucaramanga, Tunja, Manizales y Santa Marta. Durante el cierre se oficializó la Declaración de Bogotá, un documento con compromisos regionales explícitos para proteger estos programas culturales en las estructuras estatales de la región.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

