Colombia envejece: menos bebés y más muertes en 2025 marcan giro demográfico
Colombia experimenta un cambio profundo en su estructura poblacional. El país registró 433.678 nacimientos en 2025, una caída del 4,5% frente a 2024, mientras que las defunciones aumentaron a 283.378, un incremento del 2,8%. La tasa de fecundidad llegó a 1,0 hijo por mujer, muy por debajo de lo necesario para mantener la población estable. Este doble fenómeno —menos nacimientos y más muertes— señala hacia un país más envejecido con retos en servicios sociales y pensiones.
Colombia está en medio de una transformación demográfica sin retorno. Los números del DANE en 2025 confirman lo que demógrafos venían advirtiendo: el país tiene cada vez menos niños naciendo y simultáneamente registra más personas falleciendo. Es un cambio estructural que llegó para quedarse y que tendrá impacto durante décadas.
En lo que respecta a nacimientos, el país reportó 433.678 en 2025, lo que significa 20.223 bebés menos que en 2024. Parece una caída abrupta, pero hay un detalle importante: el ritmo de desaceleración está disminuyendo. Mientras que entre 2022 y 2024 los nacimientos se desplomaban entre 7% y 12% cada año, ahora la caída es de 4,5%. Lo que sugiere que tal vez estemos cerca de estabilizarnos en números más bajos, aunque eso no es ninguna buena noticia para el futuro del país.
El panorama es claro cuando miramos la tasa global de fecundidad: apenas 1,0 hijo por mujer. Para que una población se mantenga estable sin inmigración, necesita 2,1 hijos por mujer. Estamos muy por debajo. Otro dato significativo: las mujeres que más bebés tienen ahora son las del grupo de 25 a 29 años, desplazando a las de 20 a 24, que históricamente lideraban. Esto refleja cambios en cómo planificamos la maternidad y en qué momento de la vida decidimos ser padres.
A nivel territorial, la caída en nacimientos no ha sido pareja. San Andrés, Providencia y Santa Catalina tuvo la reducción más fuerte con 9,2%, pero departamentos como Guainía, Quindío, Tolima y La Guajira reportaron aumentos. Esto muestra que el fenómeno tiene matices regionales que no podemos ignorar.
Del lado de las defunciones, el país cerró 2025 con 283.378 muertes, cerca de 7.600 más que el año anterior. La tasa bruta de mortalidad llegó a 5,3 muertes por cada 1.000 habitantes. La mayoría de departamentos reportó aumentos, con El Quindío manteniendo el pésimo récord de la tasa más alta del país por segundo año seguido con 8,5 defunciones por cada 1.000 habitantes. Los hombres mueren más en casi todas las edades, particularmente entre los 20 y 34 años y entre los 65 y 79, aunque después de los 85 años la mortalidad femenina supera a la masculina.
Hay un rayo de luz en este panorama: la mortalidad infantil sigue bajando. En 2025 la tasa llegó a 10,2 por cada 1.000 nacidos vivos, descendida desde 11,7 en 2022. Menos bebés mueren antes de cumplir un año. Los menores de cinco años pasaron de representar el 4% de las defunciones en 2016 a apenas 1,9% en 2025.
Las enfermedades del corazón siguen siendo la principal causa de muerte, con 92,7 muertes por cada 100.000 habitantes, seguidas por problemas en vías respiratorias, derrames cerebrales y homicidios. Lo preocupante es que se ven aumentos sostenidos en enfermedades del sistema nervioso y ciertos tipos de cáncer.
El cuadro completo muestra a una Colombia que envejece aceleradamente. Menos gente nace, más gente muere, y la población promedio cada vez es mayor. Esto vendrá con desafíos enormes: sistemas de pensiones bajo presión, demanda creciente de cuidados para adultos mayores, y una fuerza laboral más pequeña sosteniendo a más jubilados. Es el precio de la modernización, pero un precio que el país debe empezar a prepararse para pagar.
Fuente original: KienyKe - Portada


