Colombia envejece a pasos agigantados: de país joven a nación de treintones

Colombia vive una transformación demográfica sin precedentes. La edad promedio saltó a 33 años y los nacimientos cayeron a su nivel más bajo en una década, con apenas 1 hijo por mujer. Este cambio desafiará los sistemas de pensiones y educación, mientras el país se convierte en una nación urbana que prefiere viajar y tener mascotas antes que formar familias grandes. Para 2036, habrá más adultos mayores de 60 años que menores de 15.
El país que durante décadas fue sinónimo de juventud y familias numerosas está viviendo uno de los cambios demográficos más acelerados de su historia. Colombia pasó de tener una edad mediana de 15,2 años en 1965 a 33 años en la actualidad, según datos analizados por Worldometer. Es el reflejo de una transformación cultural profunda que ya está tocando cada aspecto de la sociedad.
Los números del Dane son contundentes. En 2025 nacieron 433.678 niños, la cifra más baja en diez años y 4,5 por ciento menos que en 2024. Si se mira hacia atrás, el contraste es aún más dramático: en 2008 nacían más de 715.000 niños anuales. La tasa de fecundidad se ubicó en apenas 1 hijo por mujer, muy por debajo de los 2,1 hijos necesarios para que una población se mantenga estable a largo plazo.
Detrás de estos números hay historias de personas que representan esta nueva Colombia. Lorena Rincón, de 36 años, decidió "cerrar la fábrica" a los 30 sin haber tenido hijos y enfocó su vida en viajar y disfrutar de sus gatos. Ignacio Franco, de 38 años, se practicó la vasectomía a los 34 porque simplemente no quería ser padre. Ambos reflejan una generación que reordenó sus prioridades. Según el investigador económico Luis Fernando Ramírez, para la mujer colombiana actual el desarrollo personal, la educación de calidad y la estabilidad laboral han dejado la maternidad en segundo plano.
Este cambio traerá consecuencias enormes en el sistema de pensiones. Piedad Urdinola, directora del Dane, advierte que aunque Colombia aún goza del "bono demográfico" —esa ventana donde hay más trabajadores que jubilados—, este periodo está llegando a su fin. Hoy solo el 10 por ciento de la población supera los 65 años, pero para 2050 será uno de cada cinco colombianos, y para 2070, uno de cada tres. El sistema de Colpensiones es el más vulnerable, pues funciona como una pirámide donde los trabajadores activos financian a los jubilados. "Menos trabajadores activos significan menos aportes para pagarle a un jubilado", advierte Ramírez, señalando que el desbalance fiscal obligará a replantear la edad de jubilación o el esquema de ahorro.
Las aulas también muestran el impacto. Las matrículas escolares bajan a un ritmo de 182.000 alumnos por año. Antes de la pandemia, los colegios operaban entre el 90 y 95 por ciento de ocupación; hoy apenas rondan el 60 por ciento. Esto generará consecuencias inmediatas: sobrará oferta de escuelas y maestros de primaria. Sin embargo, la educación superior podría beneficiarse. Con menos bachilleres compitiendo por cupos, la tasa de cobertura podría pasar del actual 50 por ciento al 60 o 70 por ciento, acercando a Colombia a estándares de países desarrollados.
Mientras las cunas se vacían, las casas se llenan de mascotas. El 67 por ciento de las familias colombianas tiene al menos una mascota, un salto desde el 48 por ciento registrado en 2020. Esta transformación refleja cómo los "treintones" redefinen sus prioridades. El futuro laboral apunta hacia la "economía del cuidado". Ramírez proyecta que ante la escasez de jóvenes, sectores como la salud y el cuidado de adultos mayores serán los grandes generadores de empleo. "Japón ya es el espejo de esta realidad: allá se venden más pañales para adultos que para niños y las personas de más de 65 años son reenganchadas en el mercado laboral porque no hay quién las reemplace", dice el experto.
El envejecimiento es desigual geográficamente. Mientras en zonas urbanas como Bogotá y el Eje Cafetero la población mayor crece rápidamente, en regiones como la Amazonía o La Guajira apenas el 6 por ciento supera los 65 años. Para 2036, el Dane proyecta que habrá más adultos mayores de 60 años que menores de 15. Según Piedad Urdinola, este cambio es "el premio a las inversiones en salud y educación", pero también representa una carga fiscal inmensa. La transición es irreversible. El país de familias grandes se convirtió en una nación urbana donde el 80,5 por ciento de la población prefiere viajar, estudiar y vivir con mascotas antes que procrear. "Lo que proyectábamos sobre envejecimiento de la población en Colombia, se nos adelantó diez años. Ese va a ser el gran reto", concluye Ramírez.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



