Colombia entre la espada y la pared: la UE la declara "país seguro" y miles quedan sin asilo

La Unión Europea acaba de clasificar a Colombia como "país seguro", una decisión que permitirá rechazar automáticamente las solicitudes de asilo de ciudadanos colombianos. Colombia es el segundo país latinoamericano con más peticiones de asilo en Europa, después de Venezuela. Los expertos advierten que esta medida puede empujar a miles de migrantes a la irregularidad, especialmente porque muchos que se quedan en Europa sin protección no regresan a sus países de origen.
A finales de noviembre pasado, un tribunal español rechazó una solicitud de asilo presentada por dos colombianos y fue más allá: advirtió que Colombia "no se encuentra en un conflicto que justifique el otorgamiento automático de la figura de asilo". Ese pronunciamiento fue solo el preludio de lo que hace poco se convirtió en política oficial de toda la Unión Europea: Colombia, junto a otros siete países como Marruecos, Bangladesh, Egipto y Túnez, fue declarado como "un país seguro". Es el único país latinoamericano en esa lista, y la decisión tiene consecuencias inmediatas para decenas de miles de colombianos.
La lógica de la UE es sencilla pero crudela: aunque hay unas 62.000 solicitudes de asilo de colombianos en trámite, apenas el 5% de ellas son aprobadas. Eso permite concluir, según Bruselas, que se trata de ciudadanos de un país seguro. Con esta clasificación, los jueces europeos tendrán autorización para rechazar casi automáticamente estos casos. Sin embargo, los expertos en derechos humanos cuestionan fuertemente este razonamiento. Vincent Vallies, de la Oficina Internacional de Derechos Humanos - Acción Colombia, explica a BBC Mundo: "Tenemos la clara sensación de que la decisión no responde a un análisis genuino de la situación de cada país, sino que es un cálculo 'matemático', que se basa en la cantidad de peticiones de asilo provenientes de ese país y en un alto nivel de rechazo a nivel global". Además, señala que esas bajas tasas de aprobación varían según el país europeo: mientras en España apenas llega al 5%, en Alemania o Italia alcanza el 25%.
¿Pero por qué tantos colombianos comenzaron a solicitar asilo en Europa? La historia comienza en 2015, cuando la Comunidad Europea eximió a los colombianos del requisito de visa de turismo para entrar en la zona Schengen, el área sin controles fronterizos de la Unión Europea. Eso abrió las puertas, literalmente. Muchos colombianos vieron en la solicitud de asilo una vía para naturalizarse en Europa, especialmente en España por los lazos históricos. Las cifras hablan por sí solas: desde ese año comenzó un aumento constante que alcanzó su pico en 2023 con 53.564 solicitudes. Algunos acudían con legítimos temores de seguridad, pero otros no tenían razones válidas según la ley internacional. De acuerdo a reportes citados por medios españoles, muchos colombianos desconocían que una amenaza personal o una extorsión no son motivos suficientes para calificar como refugiado.
Las cosas se salieron de control. Los tribunales europeos comenzaron a congestionarse de casos que tardaban meses o años en resolverse. El Reino Unido, que en 2022 también había eliminado la visa para colombianos, se dio cuenta rápido: el número de solicitudes de asilo se disparó, así que reintrodujo la exigencia de visa. El propio embajador colombiano en Londres, Roy Barreras, fue crítico: "Una minoría de compatriotas, como lo hemos advertido desde hace meses, abusó de la facilidad de viajar sin visa y ha perjudicado a la mayoría con la práctica irregular de solicitar falsos asilos, con documentaciones falsas que han disparado por miles las solicitudes". Países como Dinamarca, Suecia e incluso Alemania enviaron advertencias similares. El consejero migratorio alemán, Joachim Stamp, fue directo en noviembre de 2024: le propuso a Colombia alternativas legales como invitaciones para estudiar o trabajar, pero no asilo.
España también reaccionó. Expidió un nuevo reglamento que estipulaba que quienes fueran rechazados en su solicitud de protección internacional no verían contar el tiempo de permanencia en el país para eventualmente solicitar residencia permanente o ciudadanía. El efecto fue dramático: las solicitudes de asilo colombianas se redujeron casi un 40% en menos de un año. Ahora, con la decisión de la UE de declarar a Colombia como país seguro, la situación se complica más aún. Pero los críticos señalan que esta clasificación no refleja la realidad del terreno.
Los expertos advierten sobre dos problemas graves. Primero, la contradicción de clasificar como seguro a un país donde, según Vallies, "cada dos o tres días hay un líder social asesinado" y donde documentos de Naciones Unidas demuestran presencia de actores armados en más del 50% del territorio nacional. Segundo, y quizás más preocupante, la decisión dejará en la irregularidad a centenares de migrantes. Gaia Romeo, experta en migración de la Universidad de las Naciones Unidas, lo explica así: "Las personas que no reciben asilo no regresan a sus países de origen. O sea, permanecen en Europa en una situación irregular. Este tipo de decisiones lo que hace es aumentar esa población irregular de migrantes". Esos migrantes sin estatus legal intentarán nuevas solicitudes o buscarán otros estatutos migratorios, lo que paradójicamente congestionará aún más los sistemas en lugar de agilizarlos. Para miles de colombianos que hoy están en Europa, la puerta que se abrió hace una década se está cerrando con fuerza.
Fuente original: BBC Mundo - Últimas

