Colombia enfrenta crisis de desigualdad digital: 44% de estudiantes sin internet y alertas sobre el futuro laboral

Casi la mitad de los estudiantes colombianos carece de acceso a internet, una brecha que se agrava en regiones como Chocó donde la conectividad es casi nula. Más de 8.000 expertos iberoamericanos se reunieron para debatir cómo la falta de acceso digital, la empleabilidad y la inteligencia artificial amenazan el futuro de la educación superior en la región. Los académicos advierten que sin cerrar estas brechas, Colombia seguirá rezagada frente a otros países latinoamericanos en cobertura educativa.
La desigualdad digital en Colombia sigue siendo uno de los mayores obstáculos para que miles de estudiantes puedan acceder a una educación de calidad. El panorama es desalentador: el 44% de los estudiantes colombianos no tiene internet, y en departamentos como Chocó la situación es casi dramática, con una conectividad que no supera el 1%. Esta realidad fue el punto de partida de un seminario internacional donde expertos de toda Iberoamérica coincidieron en que resolver estas brechas es fundamental para el futuro universitario de la región.
El Seminario Internacional "Los futuros de la Educación Superior: empleabilidad, inclusión e inteligencia artificial" reunió a más de 8.000 expertos, cientos de rectores y académicos de Colombia, Argentina, Ecuador, Bolivia y Perú. El evento, coorganizado por la Universidad Internacional de La Rioja y la Universidad de Los Llanos, se llevó a cabo de forma presencial y con transmisión directa para toda la región. Allí, los líderes educativos del continente discutieron cómo enfrentar la crisis de desigualdad que atraviesa el sistema universitario.
Jairo Torres, presidente de ASCUN y SUE, fue claro en su diagnóstico de lo que ocurre en el país. Según Torres, "Siempre que hablamos de educación superior en Colombia encontramos beneficios y avances, pero principalmente concentrados en pocas ciudades. No obstante, los indicadores educativos señalan profundas asimetrías en el país". Torres agregó que aunque se han hecho esfuerzos en cobertura, "la cobertura se sitúa en el 56% y está por debajo de la media de los países de la región" y que incluso hay tres departamentos en el oriente que carecen completamente de educación superior.
Charles Arosa, rector de la Universidad de Los Llanos, enfatizó que la inclusión debe ser la base de cualquier reforma educativa. Para Arosa, "Todos merecemos oportunidades en materia de empleabilidad, de inclusión y nuevas tecnologías, como la IA, para hacer algo por cada uno y por la sociedad". Lorenzo Portocarrero, director ejecutivo de ACIET, fue más allá y señaló que estamos en un momento que "nos obliga a repensar nuestros modelos educativos universitarios", considerando que tanto la empleabilidad como la inteligencia artificial presentan oportunidades pero también "enormes retos éticos".
Rafael Puyol, presidente de UNIR, explicó que la empleabilidad no es un asunto estático. Según Puyol, "La empleabilidad es la capacidad que tiene una persona para conseguir, mantener y progresar a través de la formación adquirida. Pero ésta no es una capacidad estática, sino fluctuante a lo largo del tiempo". El académico también advirtió sobre desequilibrios preocupantes en el mercado laboral: "Hay una sobreoferta evidente de titulados en sectores de baja demanda, y pocos en áreas estratégicas como las STEM. En ese campo existe un déficit evidente de profesionales, especialmente acusado entre las mujeres".
Antonio José Castro, director general de Proyección Social de la Universidad de Los Llanos, hizo un llamado a las universidades a atreverse a innovar. Castro consideró que "El mercado laboral ha venido mostrando una tendencia conformista, proyectando profesionales casi en las mismas dimensiones" y subrayó que es necesario "romper esa barrera para incorporar más conocimientos STEM. Y también debemos perder miedo a innovar, a las matemáticas, a las ciencias duras".
El seminario cerró reconociendo que la brecha digital y la transformación tecnológica son factores determinantes que redefinirán el futuro de la educación superior en la región. Para que Colombia pueda competir con sus vecinos latinoamericanos, los expertos coincidieron en que no hay tiempo que perder: es urgente llevar internet a las regiones alejadas, reformar la educación para responder a las demandas del mercado laboral y preparar a los estudiantes para una era donde la inteligencia artificial será cada vez más central.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
