Colombia crea fondo de 500 mil dólares para proteger a periodistas mujeres víctimas de violencia

El Fondo "No es Hora de Callar" fue lanzado en el Teatro Colón como respuesta a la lucha de 26 años de Jineth Bedoya Lima contra la violencia de género en el periodismo. El mecanismo, respaldado por sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, financiará apoyo legal, psicológico y programas de seguridad para comunicadoras. El evento evidenció también las tensiones con el Gobierno por comentarios ofensivos hacia periodistas mujeres, y reconoció que el machismo persiste incluso en sectores progresistas.
Con la frase "Si tocan a una, respondemos todas", la periodista Jineth Bedoya Lima inauguró en el Teatro Colón de Bogotá un fondo que representa décadas de lucha por proteger a las comunicadoras en Colombia. Se trata del Fondo "No es Hora de Callar", una medida de reparación que nace del compromiso internacional y de la obstinación de una mujer que ha convertido su propio dolor en defensa de otras.
El Fondo operará bajo coordinación del Ministerio de Igualdad y Equidad con una inversión inicial de 500 mil dólares. El dinero se destinará a tres frentes principales: apoyo jurídico y psicológico para las comunicadoras, programas de seguridad en el terreno, y financiamiento de proyectos de comunicación liderados por mujeres. Según el Ministerio Público, estos recursos cubrirán "acciones de prevención, protección, formación, becas e incentivos para investigaciones periodísticas lideradas por mujeres".
Bedoya recordó durante el acto que esta conquista no llegó de la nada. "He dado esta lucha durante 26 años para que ninguna otra comunicadora tenga que enfrentar lo mismo", afirmó. El Fondo existe porque en 2000 sufrió violencia sexual mientras cubría un conflicto, y porque la Corte Interamericana de Derechos Humanos responsabilizó al Estado colombiano por las fallas en su protección y por no investigar con efectividad lo que le pasó. Todo quedó formalizado en la Ley 2358 de 2024.
La ceremonia no fue solo celebración. En el acto salieron a la luz las tensiones que aún existen. Bedoya cuestionó públicamente al presidente Gustavo Petro por haberle dicho "muñecas de la mafia" a varias comunicadoras, y pidió que se retractara y disculpara. También interpelò al expresidente Andrés Pastrana por no responder preguntas sobre los archivos Epstein. El ministro Alfredo Acosta respondió en el acto: "Como hombre y como ministro pido perdón", y prometió llevar esa reflexión al presidente.
La viceministra de las Mujeres, Tamara Ospina, fue más allá en su reconocimiento. Admitió que "nosotros como gobierno de izquierda debemos reconocer que estamos adentro impregnados de machismo, de patriarcado", y subrayó que "no hay democracia sana si no existen condiciones para investigar y para alzar la voz".
El evento fue una mezcla de actos simbólicos y recuerdos que duelen. Hubo música tradicional del Cauca, homenajes a periodistas asesinadas como Silvia Duzán, Diana Turbay, Flor Alba Núñez, María Efigenia Vásquez y Martha López. Una puesta en escena dirigida por Patricia Ariza recordó que "no hay acto más infame que la condena al silencio".
Al final, quedó una inquietud sin resolver. Bedoya explicó que si el Ministerio de Igualdad desaparece en el futuro, el próximo Gobierno tendrá que trasladar el Fondo a otra entidad para que no muera. Es la garantía que queda pendiente de una conquista que costó muy caro.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


