Colombia alberga conferencia global para acelerar el adiós a los combustibles fósiles
Santa Marta será sede entre abril y mayo de 2026 de la primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, que reunirá a más de 60 gobiernos, expertos y organizaciones sociales. El evento busca avanzar con compromisos concretos sin las limitaciones del consenso tradicional, abordando financiamiento y políticas para abandonar el petróleo, gas y carbón. Los datos recientes muestran que la energía solar ya lidera el crecimiento de la demanda energética global, superando al gas natural por primera vez.
Santa Marta será el escenario de un encuentro que podría marcar un antes y un después en las conversaciones globales sobre energía. Entre el 24 y el 29 de abril de 2026, Colombia y Países Bajos co-organizan la primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles, un espacio pensado para que gobiernos, académicos, indígenas, afrodescendientes, organizaciones sociales, jóvenes, campesinos y sector privado de más de 60 naciones dialoguen sobre cómo reducir la dependencia del petróleo, gas y carbón.
Lo novedoso de este encuentro es que no espera consensos lentos. A diferencia de las grandes cumbres climáticas, busca acelerar compromisos concretos entre países realmente dispuestos a actuar. Durante los días de conferencia se trabajará en mecanismos de financiamiento, regulación y cooperación internacional que permitan a las naciones avanzar hacia energías limpias, con énfasis especial en cómo transformar economías que históricamente han dependido de los combustibles fósiles y cómo financiar esa transición en países en desarrollo.
La ministra de Ambiente, Irene Vélez, explicó la apuesta colombiana así: "Todos los países que vienen entran habiendo firmado esa convicción, que es la voluntad dispuesta sobre la mesa. Los combustibles fósiles y su eliminación ordenada, justa, esos son caminos que tenemos que construir, cada país tiene sus propios desafíos subnacionales". Vélez considera este encuentro como un "punto de partida" para tomar decisiones más contundentes en la ruta hacia un modelo energético sostenible.
En América Latina ya hay avances visibles: cerca del 63% de la electricidad proviene de fuentes renovables, aunque la región sigue enfrentando desafíos por su dependencia económica de los hidrocarburos y políticas energéticas inconsistentes. Los números globales refuerzan la urgencia: por primera vez en 2025, la energía solar fotovoltaica se posicionó como la principal fuente para cubrir el crecimiento de la demanda mundial. La solar aportó el 27% del aumento total de esa demanda energética, superando al gas natural que históricamente lideraba. El gas creció apenas el 1% frente al 2,8% del año anterior, mientras que el petróleo creció solo el 0,7%, mucho más lento que hace una década.
Aunque esta conferencia no pretende reemplazar las grandes cumbres climáticas, la ministra fue clara: "No le vamos a pedir permiso a nadie para hablar de la eliminación ordenada, colectiva y justa de los combustibles fósiles. Lo que vamos a hacer es producir un insumo que esperamos que la COP 30 y la COP 31 puedan utilizar para hacer más vibrantes, oportunos y basados en la ciencia sus debates". El énfasis también estará en garantizar que pueblos indígenas y organizaciones sociales tengan voz activa, porque su insistencia en modelos de desarrollo más equitativos y mecanismos financieros justos es fundamental para que esta transición no profundice las desigualdades globales.
Fuente original: Diario del Norte
